Era una alusión directa a los recortes no ya sólo en materia educativa sino también en sanitaria, de los que el socialista culpó a Vivas a pesar de ser competencia directa de otra administración.
Mientras que en algunos momentos de su intervención Carracao provocó que el auditorio entrara en ‘modo desconexión’, lanzando mensajes sin la viveza política necesaria como para provocar credibilidad en el oyente, en otros sí se regodeó en un ataque directo a Vivas, haciendo ‘pupa política’ con algunas de sus aseveraciones.
No dudó, por ejemplo, en afear la gestión de Vivas acusándole de usar “las trampas presupuestarias” como un “instrumento de Gobierno”. Le tildó, seguidamente, de “desleal”, porque así definió su “política de descontrol económico, de endeudamiento sin contemplar la inversión productiva sino su interés partidista” o de erráticos proyectos como la obtención de dinero por la venta de suelo o la recuperación económica mediante la pretendida venta de las plazas incluidas en el Plan Aparca.
Carracao miró directamente a Vivas para acusarle, además, de ser el “directo responsable de haber arruinado la Ciudad”, y sacó, para fundamentar esta crítica, una ristra de números con la que fundamentó el engorde de la deuda. Una deuda que cifró en 2001 en unos 50 millones, para elevarse hasta más de 200 en 2012, viéndose obligado a “firmar un plan de pago a proveedores que condiciona nuestro futuro a diez años vista”.
El socialista habló de desfase económico pero también de modificados de obras sin control, de gastos innecesarios como la obra de la Manzana del Revellín o a la ahora anunciada del cambio de losetas en el Paseo de la Marina. “¿No ven otras prioridades?”, les preguntó, sacándose con rapidez una de ejemplo: la construcción del centro de menores para no tener que usar el albergue de Hadú como centro alternativo. Las alusiones a la recurrente RPT completaron una lectura crítica para definir una política basada “en el humo”, el “caos y el descontrol”, que ha terminado, ante la falta de otras herramientas, echando mano de las “subidas de impuestos”; alguna, le recordó Carracao, “vil y torticera” como la del agua, lo que supone “una falta de respeto a los derechos de los ciudadanos”.
Dejándose cinco minutos de derecho a intervención en el tintero, el socialista cerró su discurso definiendo al Gobierno local como entidad “paralizada, que no da respuesta al ciudadano, encerrado en su autocomplacencia” siguiendo a una oposición “que es la que le marca el camino”.
A Vivas, como cabeza de la institución, le calificó, además de todo lo ya expuesto, como un “presidente alejado de la realidad” que ya no “sale a la calle” y que ha perdido su “liderazgo popular” en una Ciudad que dijo estaba “asfixiada por las deudas”, sentenció, de carácter “estructural” y no “coyuntural”, matizó.
Las frases
Subidas y social
Dos claves en la balanza
Carracao echó mano de dos claves en su carga crítica contra Vivas, explotando por un lado las subidas de impuestos que ha hecho el Gobierno y por otro el gasto social “basado en la beneficencia”, así como el retraso de pagos a proveedores.
Sobre inversiones
Sin inyección económica
“Otra consecuencia de su gestión ha sido la caída de la inversión, a expensas siempre de lo que haga Madrid, hasta colocarnos en nuestra peor situación económica de la historia democrática”.
Al gobierno
Críticas directas
“Ceuta aún espera su momento y lo vamos a tener, pero hoy la respuesta es que con su Gobierno la ciudad se endeuda y no está mejor que hace un año”, dijo, calificando de nula y bloqueada la gestión política que se lleva en la actualidad.
Al delegado
Interpretaciones
Hubo varias alusiones a la Plaza de los Reyes. Algunas, al tocar asuntos que son de su competencia, y otras, al lamentar frases de González a pesar de estar mal interpretadas.






