Torrado aseguró que no existen fugas de lignosulfato de sodio tras el accidente de ayer.
José Torrado y Jesús Fernández Lera, presidente de la Autoridad Portuaria y capitán marítimo de la ciudad autónoma respectivamente, negaron que la carga del Rhone entrañe peligro alguno y especificó que “no es tóxica, tampoco inflamable ni peligrosa”. Sin embargo, afirmó Fernández Lera, “sólo es contaminante del mar, categoría ‘z’, la menos contaminante de las tres existentes y es soluble con el agua, con lo cual, con la carga no hay problema”. En relación a este último aspecto, Torrado aseguró que no existen fugas de este material químico.
En cuanto a explosividad de lignosulfato de sodio en caso de que se viera sometida a una elevada temperatura, el capitán marítimo desmintió que ayer se diera esta situación, aunque mantuvieron el protocolo de actuación para estar preparados ante cualquier eventualidad. Según pudo conocer este periódico a través de un informe de ‘Nextbar. Tecnología fluidos’, el límite superior de explosión por volumen asciende a 400 gramos por m3 y constituye una sustancia que, cuando está expuesta a flamas abiertas a temperaturas muy altas o mezclas de polvo-aire puede ser flamable o explosiva si existen grandes cantidades de polvo que se encuentran dispersas en el aire. La temperatura de autoignición se sitúa a unos 200º de temperatura, según el mismo documento, circunstancia que en ningún momento confluyó en el incidente de la mañana de ayer.
El presidente de la Autoridad Portuaria también resaltó que los tanques que albergaban, al cierre de esta edición, unas 1.400 toneladas de lignosulfato de sodio se encuentran “intactos” y no supone un riesgo aunque mantiene las medidas de seguridad.






