La situación que vive la Capilla del Carmen en la barriada de la Almadraba es un problema que se veía venir desde hace años y más cuando se endurecieron las leyes en relación con construcciones en el borde marítimo-terrestre. Sin embargo es una Capilla que caló entre los habitantes de esta zona e igualmente entre otros muchos feligreses de Ceuta. Una Capilla que vive su instante de más importancia el 16 de julio cuando la Virgen es llevada hasta la misma orilla e introducida en el agua por sus portadores.
Ahora resulta que la misma se encuentra cerrada por los desprendimientos ocurridos en su interior y, para salvaguardar la seguridad de quienes acceden a la misma, se ha preferido clausurar. De momento, convocadas por la Ciudad Autónoma, va a tener lugar una reunión entre todas las partes que están implicadas: la misma Ciudad Autónoma, el área de Fomento de la Delegación del Gobierno y el propio Obispado de Cádiz y Ceuta. Son muchas las dificultades que se pondrán encima de la mesa, pero ojalá que la idea que siguen manejando los feligreses de mantener la Capilla logre su objetivo, al igual que los socios del Caballa lo lograron hace ya unos años y permanecen en el mismo lugar. No es nada fácil encontrar una salida que satisfaga a todas las partes pero al final lo que queda claro es que no se puede perder este templo tan peculiar en nuestra ciudad.






