La Ciudad sigue trabajando en perfilar los planes para elevar el número de ventas y ayudar al sector comercial a sacar productos que ni puede devolver ni puede vender de acuerdo con la demanda actual existente en la ciudad.
Unos planes que pasan por la rebaja “hasta casi el coste cero” del IPSI impositivo en algunos productos enmarcados en sectores concretos y que podrían tener la capacidad atractiva suficiente como para forzar una mayor llegada de visitantes peninsulares o de Marruecos para su adquisición. Ayer, el portavoz del Ejecutivo, Emilio Carreira, puso nombre a esos sectores, etiquetando ya las áreas en las que habrá rebaja del impuesto al objeto de que la compra del mismo resulte tan económica que se convierta en un ‘producto gancho’, es decir, un aliciente más para que los turistas se fijen en la ciudad. Perfumería, relojería, nuevas tecnologías, textil, zapatería y cosmética son las principales áreas sobre las que se va a trabajar, aunque también se baraja el de la joyería como futurible. La rebaja de los impuestos será distinta según esos sectores. Por ejemplo, Carreira avanzó que se bajará de un 7 a un 5% el IPSI en calzados; de un 10 a un 8 en textil o hasta el 0,5% en productos electrónicos. De esta manera, apuntó el portavoz del Gobierno, se beneficiará a los sectores “que más problemas tienen” para sacar mercancía, dibujando así una iniciativa “que ha sido una solicitud permanente de los empresarios”, una oportunidad para que se mejore su competitividad. Carreira desveló que el catálogo de ‘productos gancho’ se verá beneficiado por una fiscalidad reducida casi al mínimo. Pasarán de tributar del 10 al 0,5% los relojes, la cosmética, perfumes y los productos electrónicos. El Gobierno sopesa incluir también los artículos de joyería, “pero tiene menos impacto que la relojería que es en el que más va a influir en las ventas”, puntualizó. La medida anunciada por el Ejecutivo tendrá un coste, porque la Ciudad dejará de percibir ese IPSI al verse rebajado. Son 5 los millones que, se estima, dejarían de ser recaudados en este concepto, impacto negativo que se vería aliviado con otros datos positivos como el que, por ejemplo, está generando el IPSI importación que, según Carreira, ha tenido “el mayor crecimiento” llegando a los niveles que se alcanzaban en los “mejores años de recaudación desde que el IPSI se implantó”. Estas medidas obtendrían otro tipo de beneficios ya que se espera que las ventas aumenten notablemente por lo que la cuenta de resultados de los comercios sea mucho más positiva. Estas actuaciones están incluidas en el plan de regeneración del comercio que esta misma semana se ha trasladado a los empresarios. El Gobierno tiene “plena confianza” en que el “retorno” de esta operación económica “va a superar a la pérdida de recaudación”. “Esto se ha hecho”, explicó, “cuando la recaudación va muy bien, porque estamos en uno de los mejores años desde que se implantó el IPSI, y eso da cuenta de que hay más actividad económica”, insistió. Y es que insistió en que esta intencionalidad había sido siempre pretendida por el Gobierno, pero no se había puesto en marcha porque no era el momento oportuno para hacerlo, de acuerdo a los datos económicos de los que se disponía. “Se puede hacer ahora porque está mejorando la gestión de la recaudación. Siempre estuvo la idea pero ahora es el momento”, matizó, lamentando las críticas vertidas desde la oposición y especialmente desde el PSOE por cuanto, esperan, sean efectivas para ayudar a mejorar el nivel económico de un sector, el comercial, del que dependen posteriores movimientos. Por ejemplo, si este sector mejora, se podría conseguir mayor contratación de trabajadores sobre todo teniendo en cuenta la posibilidad de apertura los fines de semana. Eso sí, Carreira insistió en que para que todo esto arroje un saldo positivo resulta clave la “cooperación” y en este sentido miró hacia el transporte marítimo y hacia Marruecos, como pieza angular del desarrollo del comercio local.






