Caballas tachó ayer de “fracaso estrepitoso” los programas de formación para el empleo que impulsan las administraciones públicas en la ciudad.
Para sustentar la crítica, el primer grupo de la oposición alude a los datos de inserción laboral de los beneficiarios de esas iniciativas. Además, censura que “no exista una planificación adecuada” que conecte esas acciones con el modelo productivo de Ceuta y también lamenta que los cursos “se repiten de manera mecánica sin más horizonte que cubrir expedientes, resolver los problemas laborales de los monitores, o satisfacer las necesidades de las empresas o entidades que gestionan los cursos y perciben importantes retribuciones por ello”. La lista de errores que enumera Caballas incluye también “la metodología aplicada” en los cursos, que considera “absolutamente errónea y obsoleta”. La Ciudad, a juicio de la formación de Alí y Aróstegui, “no escapa a esta enfermedad”. La Administración local, insiste, promueve acciones formativas “desde hace una década” que “no tienen la menor repercusión en el empleo”. Y como ejemplo saca a relucir la Escuela de la Construcción, un modelo de formación de jóvenes que tacha de “fracaso” porque, entre otras críticas, “ha sido incapaz de colocar a ninguno de sus alumnos” en los últimos años. “Ceuta necesita una reformulación integral de su modelo formativo. Cambiando la oferta (sería importante asumir las competencia del SEEP en esta materia), dotándola de un carácter práctico y vinculándola al empleo; y gestionándola de manera más democrática con la participación efectiva (y no sólo nominal) de los agentes sociales”, insiste Caballas en su apuesta por reestructurar las políticas de formación para el empleo en la ciudad.






