Alertados por la llamada de un vecino de la calle Agustina de Aragón, dos dotaciones de Bomberos acudieron al filo de las 12:00 horas, junto a un coche de la Policía Local y otro de la Policía Nacional, hasta la citada calle para comprobar qué sucedía en un piso del edificio: un incendio en una cocina provocado por un fallo en el conducto eléctrico.
De tal modo, y ante distintos corrillos de vecinos y curiosos que observaban cómo un humo negro salía de la ventana de la cocina de un cuarto, los distintos efectivos de bomberos desplazados hasta la zona y tras bajar de inmediato del vehículo que estacionaron a las puertas del inmueble dañado, fueron accediendo, uno tras otro, al interior del portal con mangueras y distintos artilugios útiles para apagar fuegos.
En concreto, se desplazaron dos dotaciones formadas por un total de doce personas, dirigidas por dos mandos, y dos autobombas.
Pasados alrededor de veinte minutos, los efectivos de Bomberos, ya habiendo actuado en el piso con éxito, regresaban a la calle, tranquilizando a los vecinos y asegurando que la causa del humo negro era una sartén mal apagada y con aceite hirviendo y requemado en el interior de la misma, lo que explicaba el humo negro que salía por la ventana abierta.






