El día 2 de abril se celebra el día internacional de la concienciación del Autismo. El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es un trastorno neurobiológico del desarrollo que ya se manifiesta durante los tres primeros años de vida y que perdurará a lo largo de todo el ciclo vital. Los principales síntomas son deficiencias en la comunicación e interacción social y patrones restrictivos y repetitivos de interés y comportamientos. Entre las múltiples terapias que existen, la música aporta grandes beneficios en las personas con TEA, por esa razón en este artículo me gustaría explicaros su beneficios.
En muchos estudios recientes se ha analizado la capacidad extraordinaria que poseen las personas con autismo para procesar y comprender los estados de ánimo mediante la música. La música a parte de apelar su sensibilidad, también mejora las capacidades cognitivas, la creatividad, la inteligencia, la sociabilidad. A la vez, les acompaña en el desarrollo afectivo, emocional, social e intelectual.
La musicoterapia es una disciplina que emplea la base corpóreo-sonora musical como vía clave en el abordaje cuya meta es abrir canales de comunicación, consiguiendo a través de los mismos un proceso de crecimiento, que favorece la adaptación social y optimiza la calidad de vida.
Muchos estudios resaltan que la musicoterapia aporta equilibrio en niños con TEA ya que existe una gran hiperconectividad cerebral. Es decir, que cualquier estímulo es procesado por todas las áreas al mismo tiempo.
Además la musicoterapia en personas con autismo, reduce los síntomas de ansiedad y conductuales, así como disminuye los movimientos repetitivos y estereotipados, potenciando la comunicación y las interacciones sociales. Entre los beneficios que aporta podemos destacar los siguientes:
-Disminuye la agresividad
-Mejora la coordinación
-Estimula la comunicación verbal y no verbal
-Disminuye la ansiedad y las conductas repetitivas
-Educa en la percepción
Para los niños con TEA la musicoterapia despierta su entorno, aunque no puedan verbalizar lo que sienten, mediante la música hallan un canal sensacional para expresar sus emociones mejorando su desarrollo psicosocial.
En resumen, los estímulos musicales generan un espacio de equilibrio y perfección en el que pueden desarrollar su atención, creando una herramienta terapéutica con la que acceder al mundo para interaccionar con los demás, y desarrollar una inteligencia emocional.






