La naviera Baleària, que también opera en Ceuta, se encuentra en la recta final para completar una de las mayores operaciones de su historia empresarial tras recibir el respaldo de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) a gran parte de la compra de Armas Trasmediterránea.
Este visto bueno acerca a la compañía a consolidar su posición como uno de los principales operadores marítimos en España, especialmente en conexiones estratégicas como Canarias y el Estrecho de Gibraltar.
Según lo publicado en el medio informacion.es, la adquisición, cerrada inicialmente el pasado mes de agosto, ha estado sujeta a un exhaustivo análisis por parte del organismo regulador, que decidió profundizar en sus implicaciones a comienzos de año.
Tras varios meses de revisión y aportación de documentación por parte de la empresa, la resolución ha sido favorable en dos de los tres bloques en los que se divide la operación.
Luz verde para rutas clave
El informe de Competencia avala de forma definitiva el segmento correspondiente a las rutas del Estrecho de Gibraltar, mientras que el bloque vinculado a Canarias también ha recibido una valoración positiva, aunque aún podría ser elevado al Consejo de Ministros para su revisión en un plazo máximo de quince días.
Queda pendiente el análisis del tercer bloque, relativo a las conexiones en el mar de Alborán. No obstante, fuentes del sector apuntan a que la decisión sobre este apartado podría resolverse en breve y en la misma línea favorable.
Si se cumplen estas previsiones, la operación quedaría completamente cerrada a lo largo del mes de abril.

Una operación estratégica
La compra de Armas Trasmediterránea supone para Baleària una ampliación significativa de su red de rutas y su capacidad operativa. El acuerdo incluye el control de conexiones interinsulares en Canarias, enlaces entre la península y el archipiélago, así como diversas rutas en el área del mar de Alborán, que conectan puertos como Almería con destinos en el norte de África.
Además, la operación contempla la incorporación de un buque junto a su tripulación en rutas del Estrecho, así como la gestión de un total de 15 embarcaciones y alrededor de 1.500 trabajadores. Este refuerzo humano y logístico permitirá a la compañía incrementar su competitividad en un mercado cada vez más exigente.
El importe total de la transacción asciende a 260 millones de euros, aunque parte de esta cifra corresponde a activos que finalmente han quedado en manos de la naviera danesa DFDS, especialmente en el ámbito del Estrecho.
En términos efectivos, el desembolso inicial de Baleària se situó en torno a 206 millones de euros, con posibilidad de ampliarse en función de futuras opciones de compra de flota.
Expansión y consolidación
Con esta adquisición, Baleària refuerza su presencia en rutas ya consolidadas, como las conexiones entre Barcelona, València y Dénia con Baleares, y amplía su alcance en trayectos internacionales hacia el norte de África, incluyendo destinos en Argelia.
La compañía también mantiene alianzas estratégicas en Canarias y continúa desarrollando su actividad en el Estrecho, una de las zonas con mayor tráfico marítimo de pasajeros y mercancías en Europa. Este crecimiento no solo incrementa su cuota de mercado, sino que también diversifica su actividad geográfica.
Proyección internacional
Más allá del ámbito nacional, Baleària ha apostado en los últimos años por su expansión internacional. Actualmente, opera rutas en el continente americano, conectando Florida con las Bahamas, y trabaja en nuevos proyectos para unir República Dominicana y Puerto Rico, lo que refuerza su posicionamiento global.
La integración de Armas Trasmediterránea encaja en esta estrategia de crecimiento, permitiendo a la empresa ganar tamaño y mejorar su capacidad operativa en mercados clave.
Un movimiento clave en el sector marítimo
La operación supone un importante movimiento dentro del sector naviero español, marcado por la competencia en rutas estratégicas y la necesidad de optimizar recursos. El respaldo de la CNMC elimina uno de los principales obstáculos regulatorios y allana el camino para que Baleària complete la adquisición.
A falta de la resolución definitiva sobre el último bloque, todo apunta a que la compañía culminará en breve un proceso que transformará su estructura y reforzará su papel como actor clave en el transporte marítimo de pasajeros y mercancías en España y en el entorno mediterráneo.






