Autor: Ana Isabel Espinosa

Migrantes y violaciones: Intendencia, por Ana Isabel Espinosa

Han violado a una mujer en el Caballo Blanco del Puerto de Santa María. Creen que la víctima podría ser una prostituta de las muchas que frecuentan los alrededores del que en otra época fue un hotel de rango y tronío. Ahora- como casi todo- está de capa caída. Desmochado, desbandado y esperando caer del todo para construirse de nuevo. Dicen que hay proyecto con reformas importantes para devolverle el brillo, pero a día de hoy todo son aguas de borrajas. Hace mucho que en las inmediaciones del Cuvillo transitan desgraciadas que venden sus favores -entre los pinos- a...

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Palmaditas en la espalda, por Ana Isabel Espinosa

No sé si saben que los simios sonríen de puro miedo. Esa sonrisa de Chita era tan falsa como su sexo porque en realidad era un macho. Así es nuestra vida social muy parecida a la de los políticos como Millet que ha dicho en juicio que las bodas de sus hijas en el Palau no fue por ahorrar gastos -ni festejar a pie de Rey -sino por hacer publicidad gratis para que la gente supiera que allí se podían celebrar bodas. Una amiga anda en ello, en lo de casarse. Por tercera vez, que también son ganas. No sé exactamente por qué, porque sonsacándola solo he conseguido averiguar que le hace ilusión igual que a mi hija de once años comprarse un slime nuevo. Sé que si no tienen pequeños en casa no saben lo que es. Pues eso que se ahorran porque es una cochina tontería que se han sacado de la manga química para exprimirnos los cuartos, sin que vaya a más de aquel blandiblup que usábamos cuando chicos para hacer pedorretas. Ya ven a mí no me gustaba ni entonces, pero ahora las pirra como el reggaetón machista. Me jorobaría que fuera comercialización de sexo, porque eso equivaldría a que todo el esfuerzo que han hecho generaciones enteras de mujeres dejándose no solo piel en ello sino también el pellejo, se lo zumbaran estas nuevecitas...

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El ángel Gabriel, por Ana Isabel Espinosa

Una chica de 17 denunció a un hombre, de nombre Gabriel, por tener fotos comprometidas de ella que se disponía a publicar en las redes si no accedía a tener relaciones íntimas con él. No es nuevo ya lo sé. Imagino cómo pudo llegar a esta situación porque las redes son opacas y la gente parece trigo limpio. Este ángel Gabriel ya era un conocido de los Cuerpos de seguridad, porque justo cuando lo buscaban para arrestarlo por la denuncia de la menor estaba declarando ante el Juez de Guardia por (siempre supuestamente) haber usado los datos bancarios de...

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12 años y embarazada

El otro día la amiga de mi hija se asombraba de que las mujeres con quince se pudieran quedar embarazadas. Iban haciendo cuentas de cuántos años habría tenido la madre de una compañera cuando se quedó embarazada sacando en conclusión el mágico número de 15 años. Les informé – lo más natural que pude- que las mujeres gestan a partir de que menstrúan, pero como sus gónadas están despobladas se me perdieron en el invento mientras íbamos a los entrenamientos. No me extraña la noticia de que una niña de 12 esté embarazada. Las oigo cantar requetones que hablan de camas y amores carnales como si fuera la cosa más normal del mundo , mientras sé de compañeras de mi hija que ya el año pasado burlaban a los profesores para meterse besuqueos babosones dentro del recinto escolar. Me dirán que por qué no dije nada – los más represores- o por qué lo digo ahora- los más liberales- cuando ya todo ha pasado. Sinceramente con los hijos de los demás no ejerzo ni de madre, ni de vigilante más que si se quedan a mi custodia. Tampoco es que los besos sean algo que pueda traer más consecuencias, pero lo cierto es que permitimos ver y hacer muchas cosas que a los menores de dieciséis les perjudican. Internet está ahí omnipresente hasta en la sopa con cantidad de...

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Qué estamos haciendo

No hay nada más triste que una ballena jorobada arrastrada por un pesquero. Aún más que el dolor que los nuevos psicólogos dicen que no tenemos por nuestros muertos. La yubarta se perdió en el mar luego que su madre la diera por muerta. Le tuvo que llevar días enteros porque llegó a las costas ceutíes podridita perdida. Nos lleva media vida abandonar a los nuestros por mucho que entendamos que han muerto. Los animales solo son más reales, más directos. No se ponen de luto- nosotros ya tampoco- ni fingen que derraman lágrimas a pleno pecho. No recuerdo casi nada de cuando murió la Sombra, solo que estaba destrozada. Ahora lo asimilo más a una bomba nuclear que me hubiera impactado, despellejándome el alma. Como a la perra -desorejada y tuerta que el amo disparó en toda la cara- me recupero levemente. Parece que los hemos olvidado, pero los llevamos dentro. No somos de cementerios, ni de lápidas que no constatan más que la soledad y el abandono, porque paséense por sus calles rectas, lean las inscripciones y las fotos enlatadas y sabrán de la tristeza humana que se evaporó en el tiempo como las lágrimas del primer neardenthal que convivió con la pre homínida que los científicos llamaron Eva. Ella pereció cruzando un río de cauce abrupto. El no pudo rescatarla porque la corriente era llevadera de...

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Damnatio Memoriae

Tendremos un chip subcutáneo que nos identificará. Contaminaremos el espacio y moriremos de enfermedades ahora desconocidas. Podremos descargarnos cualquier cosa porque todo será tan instantáneo y global. Pero aun así habrá asesinatos con matarifes esperando tras la puerta cuando lleguemos a casa. Lo mismo se nos cuela por la ventana del dormitorio- aunque vivamos en un primer piso- convidándonos a 40 puñaladas. No recuerdo si en el juicio de Morante por haber asesinado a su ex y la amiga de ésta o en el de Lebrija por las 40 puñaladas, uno de los policías – testificando-dijo que uno de los acusados le había comentado que lo encerrarían, pero que él se había quitado un problema de en medio. No les basta con dañar, vejar, humillar o acosar sino que encima quieren tratarnos como basura y exterminarnos. Por eso Morante tenía todo preparado para hacer desaparecer a Marina entre sacos de cal vida. Solo que no tuvo los reaños para cavar en piedra su tumba, por eso encontraron los cadáveres de ella- que era el principal objetico- y el de su amiga que la había acompañado temiendo que le pasase algo como eso. Pero en realidad no lo creía, porque nadie pensaría que un asesino lo es porque le vemos la pupila de los ojos. Créanme tampoco yo lo hubiera pensado. Nos dicen que les pegan, que las maltratan, nos...

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Trastorno antisocial

En Puerto III cuando llegan los jovencitos se los rifan. Bicoca venida de los tribunales debió pensar un interno veterano que le caía en las manos cuando llegó un pollito nuevo a su celda. Se curró la estratagema amatoria aduciendo ante los funcionarios que sería el Darth Vader que el chico no había tenido. Lo cierto es que esa misma noche ya le dijo que estaba allí para mejorarle la libido. A la mañana siguiente- luego que el pardillo carcelario se diera a la fuga de amores sin pegar ojo como lechuza- ya le quiso colar paquete exprés por...

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No lo conozco

Hace unos días mi hijo más pequeño tenía que entregar un trabajo sobre el hambre. No es como los trabajos de nuestros tiempos cuando lo hacíamos todo a mano. Ahora los hacen con un pen y los exponen en una pantalla enorme.En estas ocasiones siempre pienso en mi abuelo que murió antes de los setenta, porque imagino que vuelve por unos días para alucinar con los avances, parado delante del televisor sin entender media. Como les decía el niño tenía deberes por lo que echamos el rato, él exponiéndome su trabajo y yo de atento público. Como soy incapaz de estarme quieta le dije que si no le afectaban esas tasas de niños muertos en el mundo por hambre (uno por cada cinco segundos). Mirándome con una cara de pasmo me contestó… “Mamá , es que no lo conozco. No es como si fuera de mi clase”. Ayer murió un crío de dieciocho años a escasos metros de donde yo les escribo. Jugaba al futbol, cosa de lo más normal porque estamos rodeados de institutos y colegios donde los días de fiesta – al verlos vacíos- reptan vallas y trepan cementos para allanar en modo jugar partidos, ya sea de futbol o de baloncesto. No crean que son granujas, sino chicos que no pueden gastar dinero en alquilar pistas deportivas. No conocía al chaval que cayó fulminado como abatido...

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