El proyecto de reordenación fronteriza que anunció esta semana el delegado del Gobierno, Francisco Antonio González, llevará consigo cambios importantes que se traducirán en el cierre del actual paso del Biutz. Eso es al menos lo que se proyecta, un cambio que depende muy mucho de lo que digan las autoridades marroquíes.
Desde Delegación del Gobierno se planea apostar por una alteración radical de lo que hoy por hoy es el paso fronterizo, dado el incremento detectado en el número de porteadores. En este grueso cabe incluir no sólo el grupo que tradicionalmente ha venido a Ceuta, sino cada vez más marroquíes procedentes de zonas al sur del país y cada vez un mayor uso de vehículos ocupados por porteadores que buscan así burlar las colas de quienes cruzan andando. Esto genera un problema grave de control para la Policía. A todo esto cabe añadir el aumento de porteadores de la propia Ceuta, es decir, personas que debido a la crisis económica se dedican algunos días por semana a la carga de mercancías.
La Delegación pretende, en esa idea de cambio por la que quiere apostar, eliminar el tubo como está concebido en la actualidad para que todos los porteadores circulen por un puente elevada, despejando los demás carriles. Todo ese flujo comercial se derivaría directamente por el puente, que tendría dos salidas, sin tener que sortear los actuales filtros fronterizos. En el proyecto se incluiría la desaparición del paso del Biutz como está contemplado en la actualidad.
De momento se tienen las ideas y la concepción de lo que sería esta reordenación fronteriza, pero hace falta contar con la sintonía del país vecino para que cuadren todas las actuaciones.






