La Asociación Unificada de Militares Españoles (Aume) cumplió ayer el último trámite legal antes de la celebración, el próximo sábado 27 de abril, de la concentración de apoyo a su presidente, Jorge Bravo, arrestado durante un mes y un día por unas declaraciones realizadas hace casi un año en las que cuestionaba los recortes del Gobierno de Mariano Rajoy. En el escrito presentado ayer en el registro de la Delegación del Gobierno en Madrid se especifica que la protesta comenzará a las 12.00 en la calle General Yagüe de la capital, con la previsión de que se prolongue durante una hora.
Tras el acto de apoyo, convocado bajo el lema Jorge Bravo, gracias, los concentrados presentarán un escrito de protesta en el registro del Ministerio de Defensa. A tal convocatoria en Madrid asistirán los dos delegados de la asociación en Ceuta, Francisco Javier Alfonso García, comandante, y Juan Delgado Muñoz, subteniente y psicólogo, siempre y cuando sus compromisos laborales se lo permitan, tal y como señalaron a ‘El Faro’ desde Aume Ceuta la pasada semana. En ese sentido, mostraron su convencimiento de que “desde la plaza castrense ceutí partirán más de varias decenas de militares en pos de apoyar a Bravo, una creencia que nace por lo que palpamos en el día a día, y ésta nos enseña que no pocos efectivos se muestran de acuerdo con Bravo y rechazan la medida adoptada por el Ministerio”, explicaban.
También el secretario general de Aume, Mariano Casado, confía en que a Madrid acudan militares de distintos puntos de la geografía nacional, al tiempo que avanza que la organización presentará un recurso contra el arresto y pedirá al Defensor del Pueblo que visite el centro donde está internado Jorge Bravo para comprobar que se están respetando sus derechos fundamentales.
Por otra parte, el titular del Juzgado Togado Militar número 11 de Madrid denegó el jueves la concesión del habeas corpus (petición de declarar ante el juez por una detención arbitraria) a Bravo, arrestado desde el 2 de abril en la base San Pedro de Colmenar Viejo por las declaraciones en dos emisoras de radio en las que analizaba los recortes económicos en Defensa. El juez asegura que pronunciarse a favor de la libertad de Bravo, que cumple un castigo de un mes y un día, “podría poner en peligro la consecución de los objetivos que se pretenden con la ley disciplinaria”. El auto, además, justifica que no tener internet, teléfono móvil o calefacción debe ser soportado por Bravo porque “una sanción de arresto” debe cumplirse “en similares términos a aquellos sobre los que cae la imposición de una condena penal”.