La Asociación Unificada de la Guardia Civil ha mostrado su apoyo a una agente del Cuerpo que se encuentra de baja psicológica y a la espera de la apertura de la instrucción de un delito militar por insubordinación.
A principios de agosto, la agente, en la prestación de un control policial y ante la carencia de chaleco antibalas femenino de dotación oficial, solicitó hacer uso del suyo propio que había adquirido por unos 500 euros y que lleva usando sin más problemas desde hace unos años. Sin embargo, el oficial al mando denegó su uso, ordenando que portara uno masculino a sabiendas de que el mismo le impedía el acceso a su arma reglamentaria y a los grilletes debido a su excesivo tamaño.
La agente, ante el riesgo para su seguridad, optó por hacer uso del suyo particular, que era de su talla y le permitía acceder a los elementos de seguridad referidos. El resultado de su decisión ha tenido como resultado la propuesta de instrucción de un delito militar de insubordinación. Los hechos han ocurrido en la península pero la AUGC extrapola este caso a la situación sufrida en todo el país ante este déficit que repercute en la mujer.





