La artista madrileña presenta a las 21.00 horas en el Auditorio del Revellín la obra lírica de ópera y zarzuela ‘Del amor y otros demonios’

La versatilidad artística y vocal de la soprano María Rey-Joly la ha llevado a convertirse en una destacada intérprete del repertorio operístico, sinfónico, de cámara, así como de zarzuela y de música española. Su repertorio abarca papeles de óperas que van desde Mozart hasta Wagner, sin olvidar los de zarzuela. Una larga carrera ligada al mundo de las artes, una pasión, una devoción, un amor patente en las primeras palabras que se intercambian con ella. Ópera y zarzuela van de la mano para Rey, no puede vivir sin ninguna de ellas, ni tampoco separarlas, son su amor y sus demonios que “no siempre tiene que tener una connotación negativa”, asegura. Y, precisamente con ese conocido título literario llega por primera vez a Ceuta para representar esta noche, a las 21.00 horas, en el Auditorio del Revellín ‘Del amor y otros demonios’ en ópera y zarzuela.

–¿Qué amor y otros demonios presenta con esta obra lírica?

–Nuestros impulsos más humanos y profundos. A través de estas dos artes líricas reflejo las pasiones del ser humano, tanto el amor que siempre tiene una connotación positiva como los demonios, que no siempre tiene que ser algo negativo, pero es igual de necesario, ambos son el equilibrio y la combinación que nos mantiene vivos, el problema es que, a veces, nosotros nos convertimos en nuestros propios demonios.

–¿Cómo lo refleja en la obra?

–Elegí este título por su gran trascendencia a nivel literario, es un guiño a las artes. La plataforma con la que presento una pequeña muestra de ópera y zarzuela es un aperitivo, una pincelada o introducción para inexpertos a ambos formatos con el que espero que terminen amándolos y aficionándose.

“Se suele utilizar como excusa el alto coste para no ir a la ópera, pero la gente se gasta pastizales en el fútbol”

–¿Qué momento atraviesa la ópera?

–Podría ser mejor, la situación económica no acompaña y existe poca cultura, al menos en nuestro país, de la ópera. A veces se utiliza como excusa el elevado coste para una entrada al teatro, pero ni son tan caras y se invierte igual o más dinero en eventos de otra índole como el fútbol.

– Es imposible dejar de resaltar su aporte a la interpretación y difusión de la zarzuela. ¿Cómo nace su acercamiento a este género?

–Desde la admiración y el respeto. Creo que es un género maravilloso y me siento muy afortunada de haber podido interpretar cualquiera de los títulos que he hecho hasta ahora.

–¿Cuáles considera que son las dificultades u obstáculos por los que la zarzuela no se programa habitualmente en las temporadas de los teatros internacionales?

–Fuera de España no se cuenta con una tradición en este género y esto hace más complicada su programación. El problema es que si no se programa se hace más difícil que la gente lo conozca y se genere un acercamiento. Creo que sería un acierto que los teatros apostaran más por el género, ya que por mi experiencia sé que cuando se ha llevado la zarzuela fuera de España, la acogida ha sido siempre abrumadora.

–¿Se encuentra de capa caída?

–No se está haciendo tanto pero lo que se produce tiene mucha más calidad, está más elaborado. El problema es que existe la falsa creencia de que la zarzuela es solo para los abuelos, pero es totalmente falso. Se esta creando zarzuela moderna, adaptada a nuestros tiempos que ejerce como formato crítico de la sociedad. En realidad es nuestro musical desde hace muchos años y los españoles todavía no se han percatado. Se están pagando pastizales por obras musicales, porque vivimos en la era del musical, ese formato americano que tan poco se diferencia de nuestra zarzuela.