Se habían reservado varios días de juicio. Los alrededores de la Audiencia de Ceuta amanecían blindados por la Policía Nacional. Dentro, más agentes. Todo ello para garantizar la seguridad en uno de los macrojuicios asociados a la famosa Operación Plomo.
Con la misma se terminó con la cascada de disparos que se estaban produciendo en la ciudad, producto del enfrentamiento de las bandas lideradas por ‘Piolín’ y ‘Tayena’. El segundo terminó asesinado, el primero ya tiene varias condenas a sus espaldas.
Este martes se han sentado en el banquillo 8 acusados: ‘Castaña’, ‘Piolín’, ‘Popis’, ‘Laika’, ‘Carbecho’, ‘Hipita’, ‘Halufa’ y ‘Piolín chico’.
A ojos de la Policía todos son integrantes de la banda del ‘Piolín’, también denominada cartel del Ángulo.
Las penas iniciales que solicitaba el Ministerio Fiscal eran de las mayores conocidas hasta la fecha: más de 75 años de cárcel en varios de los casos al contemplar la existencia de hasta tres tentativas de asesinato.

Se ha terminado con un acuerdo radicalmente opuesto, con penas máximas de casi 5 años y medio de cárcel, pero elevadas sanciones económicas. Esos ingresos se han hecho este mismo martes vía transferencia.
Los años más duros de la Operación Plomo
Sobre la mesa estaban los disparos a la vivienda de la madre de ‘Tayena’, en uno de ellos con la mujer dentro, o la cadena de daños y altercados que se produjeron en las 48 horas comprendidas entre el 22 y el 24 de abril de 2022.
También el manejo de armas o la posesión de un subfusil (lo que jurídicamente se calificó como depósito de armas de guerra). Los había en el Príncipe, y los sigue habiendo según las investigaciones que en la actualidad maneja la Policía.
Poco antes de la hora establecida para la celebración de vista oral, se ha producido una negociación entre la Fiscalía y los letrados de los distintos acusados, alcanzándose una conformidad entre las partes, con el visto bueno y la aceptación de hechos por parte de los procesados en esta causa.
Esta figura jurídica permite el dictado de una sentencia in voce, después de que los acusados reconozcan la comisión de los delitos, evitando así que se desarrolle todo el juicio con la prestación de las testificales.
Policías en el disparadero
Esta causa es de las últimas que quedaba por juzgar en el marco de la cadena de hechos violentos que se produjeron en el periodo en el que se desarrolló la Operación Plomo, la más relevante de la época, desarrollada por unos agentes del CNP que se colocaron en el disparadero, ya que también sufrieron ataques constantes no solo en lo físico sino también en lo emocional, a través de redes sociales.
Aquella particular guerra se lidió no solo en las calles, sino también en Instagram. Hubo difusión masiva de fotografías, audios, mensajes de todo tipo que pretendían mermar la capacidad de acción policial atacando a los agentes y salpicando, de paso, a sus familias.
Fueron tiempos duros. De aquellos se derivaron más de 80 detenciones, también condenas que han sido dictadas por los juzgados de Ceuta y por la propia Audiencia.
Ocho acusados en el banquillo, así han reconocido los hechos
En esta vista en concreto, se han sentado en el banquillo de los acusados los llamados H.M.A., ‘Castaña’; I.M.A., ‘Piolín’; A.D.A., ‘Popis’; I.M.A., ‘Laika’; A.A.M., ‘Carbecho’; M.M.A., ‘Hipita’; S.B.A., ‘Halufa’ y B.M.A., ‘Piolín chico’, quienes han sido conducidos ante el tribunal.
La mayoría con los grilletes puestos, salvo un caso. Uno a uno, todos han ido aceptando las penas, conformándose con los hechos leídos en la Sala.
Se han ido levantando para indicar que asumían las penas impuestas que, además, incluyen prohibiciones de acercamiento a las víctimas.

‘Castaña’ ha asumido una pena de 3 meses multa con 5 euros diarios por daños, 1 año, 11 meses y 29 días de cárcel por tenencia ilícita de armas de fuego.
‘Piolín’ por delito de integración en grupo criminal acepta 1 año de prisión; además de 3 meses con cuota de 5 euros por daños. Un año por tenencia de armas de fuego y por uno de tentativa de asesinato, 1 año de prisión.
‘Popis’ es condenado por daños a 3 meses de multa con 5 euros, 1 año, 11 meses y 29 días por tenencia de armas de fuego, y 1 año por tentativa de asesinato.
‘Laika’, 1 año por integración en grupo criminal, otro por tentativa de asesinato y por 2 años y 6 meses por depósito de armas de guerra (por posesión de un subfusil).
‘Carbecho’ ha sido condenado a 1 año por integración en grupo criminal; 3 meses de multa con una cuota diaria de 5 euros por un delito de daños; 1 año de prisión por tenencia de armas de fuego; por otro de amenazas a 3 meses de prisión y por 3 delitos de tentativa de asesinato, 1 año y 6 meses por cada uno.
‘Hipita’ ha sido condenado por tres delitos, un año por integración en grupo criminal, por otro de delito daños a 5 meses de multa con 5 euros diarios, y por tenencia armas de fuego, 1 año de cárcel.
‘Halufa’ ha sido condenado por esos mismos delitos. Y en el caso de ‘Piolín chico’ ha sido condenado por las mismas penas y delitos.
Responsabilidad civil y suspensión de penas para 3 acusados
'Carbecho', 'Hipita', 'Popis', 'Piolín', 'Halufa', 'Castaña' y 'Piolín chico' tendrán que indemnizar conjunta y solidariamente a una de las víctimas con 1.498,23 euros por los daños ocasionados en su vivienda.
'Piolín', 'Laika' y 'Popis' también indemnizarán conjunta y solidariamente a otra de las víctimas con 1.877,16 euros por los daños ocasionados en su vivienda.
'Carbecho' tendrá que indemnizar a otro de los denunciantes con la cantidad de 480 euros por los daños ocasionados en su vehículo.
Respecto de 'Hipita', 'Halufa' y 'Piolín chico', se les ha suspendido las penas de prisión por un periodo de 5 años.
Los hechos ocurridos

El primer episodio se produjo en la madrugada del 22 de abril de 2022, noche en la que se intentó atentar contra la madre de ‘Tayena’, señalado como líder del grupo enfrentado a la banda de ‘Piolín’.
Tal y como ha reconocido ‘Carbecho’, acudió hasta su vivienda, ubicada en el antiguo Poblado Legionario, portando un arma de fuego, con ánimo de acabar con la vida de la mujer y causar desperfectos en el inmueble. Disparó contra la casa y varios de los proyectiles llegaron a penetrar en el domicilio.
La víctima se encontraba en el salón y una de las balas llegó a pasar “a escasos centímetros de su cabeza, impactando contra un espejo”, tal y como refleja el Ministerio Fiscal en su escrito.
Los disparos se efectuaron con un arma de fuego tipo pistola, marca Glock, modelo 17, que había sido modificada para permitir la incorporación de un silenciador.
Posteriormente, todos los acusados se pusieron de acuerdo para regresar a la vivienda y disparar de manera masiva, aunque la afectada ya no se encontraba en el domicilio. Utilizaron, al menos, una escopeta de cañón corto y la pistola marca Glock, modelo 17. Acudieron de noche y en grupo.
Tras este segundo tiroteo, los investigados abandonaron la zona disparando de forma indiscriminada, con la intención de atemorizar a los vecinos del barrio.
La espiral de violencia no cesó. Los Rosales, Claudio Vázquez y el Poblado Regulares volvieron a ser escenario de disparos e incendios. Uno de los autores llegó a encañonar a la Policía Local que lo perseguía mientras huía del lugar.
En los disparos registrados dentro de esta cadena de actos vandálicos se llegó a emplear incluso un subfusil tipo UZI.







Uyyy que penas más duras !!! 🤮😤😤😤
Vaya justicia blanda