Si todos a los que ha hecho gozar José Mercé con su cante taconearan al mismo tiempo, la tierra temblaría. Son más de cuatro décadas de flamenco ‘top’, de cante expansivo, controversias, pilas alcalinas y una regularidad de metrónomo.
Se subió a un escenario por primera vez con 13 años, a pesar de ello, humilde como es, considera que la palabra artista “es muy gorda”. Pero sí reconoce que el mundo del flamenco es especial. Tradición y nuevo flamenco, fusiones y ritmo se plantan en su actual etapa profesional. No obstante, asegura que llega a Ceuta “con un espectáculo de flamenco puro y profundo”. Esta noche aterriza nuestra ciudad como parte del cartel de 45º Festival de Flamenco de Ceuta, y las Murallas Reales se contagiarán del flamenco más calé a ritmo de Mercé.
–Lleva sobre las tablas prácticamente toda la vida. ¿Cuál ha sido la ‘llave’ del éxito para llegar al gran público cantando flamenco?
–La constancia, amar mucho tu profesión y amar mucho la música.
–A usted lo que le dio el impulso y le llevó a ese gran público fue el Concurso Nacional de Arte Flamenco. ¿Qué le debe a él su carrera?
– En aquella época ganar el concurso de Córdoba era obtener un gran reconocimiento, afortunadamente yo lo gané en el 86 y gracias a eso pude comenzar a hacer los festivales flamencos de Andalucía y a partir de ahí comenzar a trabajar con todos los artistas consagrados de la época.
–Al final la historia del flamenco la escriben los que tienen éxito, pero ¿usted ha conocido a muchos cantaores que lo hayan dejado, que se hayan rendido, siendo buenos artistas?
–Bueno en este mundo lo fácil es llegar, lo difícil es mantenerse. Realmente hay que ser muy perseverante, ya que hay momentos muy duros y difíciles en los que incluso piensas en abandonar. En mi caso ha sido todo muy poquito a poco, pero a la vez muy positivo. Yo en este mundo de la música se lo debo todo al flamenco, yo sin flamenco no podría vivir, es una forma de vida.
–Comentaba que se atraviesan momentos difíciles a lo largo de la carrera. ¿Cuál ha sido el más complicado en la suya? ¿Pensó en abandonar en algún instante?
–Nunca he llegado hasta el punto de abandonar, pero sí que ha habido muchas circunstancias complicadas, y gracias a mi mujer yo seguí en esto. Ya que realmente hubo un momento muy difícil en mi vida personal en el que quería dejarlo todo, pero afortunadamente mi mujer me ayudó muchísimo, ella es la culpable de que yo continuase y aquí estoy hoy, en Ceuta con mi música.
–Siendo una autoridad dentro del flamenco, ¿qué opina sobre la evolución de este arte ya que en alguna ocasión se ha quejado de las fusiones por puro marketing?
–Siempre vengo reinvindicando que la cultura del flamenco es una de las más grandes que tenemos en este país, nuestra ‘marca España’ es el flamenco y me da mucha rabia que utilicen el marketing para llamar a muchos tipos de músicas flamenco, y no creo que sea así, flamenco nada más que hay uno, o flamenco o cante jondo pero nada más. Sin lugar a dudas ha evolucionado, y se puede hacer un flamenco más abierto como el que yo estoy experimentando, y claro que hay que innovar pero siempre con el respeto al flamenco puro.
–¿Qué concepto se tiene en nuestro país del arte flamenco?
–Creo que bastante bajo, no se le valora como se debería, ya que nuestra música es uno de los valores más importantes que componen este país, y por ello llevamos mucho tiempo luchando para que pueda estar a la misma altura que otras músicas como el jazz, el blues o el soul.
–Entonces ¿qué futuro le augura al género?
–Creo que hay buenos mimbres, además el flamenco es eterno, es de esos artes que nunca morirá. Aunque sí echo en falta esos ecos que duelan, que rompan, que hieran, esos cantaores de antes que salían y revolucionaban.
–¿Ese duende del que se habla en este arte: se hace o se nace con él?
–Para cantar flamenco hay que nacer, no hay academias.
–Hablemos de su nuevo trabajo, porque ha sido catalogado como uno de los más revolucionarios de su carrera.
– Pues quise hacer un álbum con temas de toda la vida, algunos más poperos, con grandes amigos como mi compadre Alejandro Sanz, Pablo Alborán, Álvaro Urquijo, Andrés Calamaro, Vanesa Martín, y muchos más. Y sobre todo he disfrutado mucho, soy una persona que me gusta cambiar, innovar, pero eso no quiere decir que no se respete la base y la raíz del flamenco, pues este disco no tiene nada que ver con el flamenco, a la gente no se la puede engañar.
–Lo ha llamado ‘Doy la cara’ ¿Por qué ese título?
–Surgió en una conversación con mi mujer, y nos gustó, además atravesamos momentos en el que la sociedad asume poca responsabilidad y hay que llamarle la atención, así que lo hago a través de lo mío, de la música.






