La atención a la mujer inmigrante es un servicio imprescindible para que éstas puedan disfrutar de sus derechos como el resto de la sociedad, unos derechos de los que se pueden beneficiar pero que en ocasiones no están a su alcance por simple desconocimiento. Por este motivo, hay organizaciones que se encargan de informar y formar a estas personas para que puedan ser tratadas como el resto. En este sentido, la asociación Mujeres Progresistas inició ayer un taller que tiene como objetivo dotar a las inmigrantes del CETI de los conocimientos necesarios para que puedan vivir su sexualidad y reproducción con total libertad, o que puedan exigir el cumplimiento de algo tan básico como los Derechos Humanos. Acciones como éstas son las que ayudan no sólo a que estén cada vez más cerca de la igualdad, sino también a conseguir el objetivo final de cualquier atención al inmigrante: la integración.





