Noche de lluvia y viento. Noche en la que la vigilancia en la frontera era escasa. Y noche que fue aprovechada por quienes viven del delito, aunque sea a costa de traficar con personas. Del kamikaze que entró en Ceuta con 52 subsaharianos ocultos y hacinados en una furgoneta sabíamos casi todo, menos la forma en que se produjo esa entrada vista con cámaras. Y esto es lo que ahora se conoce, gracias a una grabación de seguridad del lado marroquí en donde se aprecia cómo pudo entrar en nuestra ciudad.
No encontró prácticamente obstáculos. Pisó el acelerador y sorprendió a un agente marroquí, en Bab Sebta, colocando la hilera de pinchos en el suelo. El kamikaze cruza y ese agente, que está solo, únicamente puede estirar esos pinchos para reventar sus ruedas. El piloto escapa a toda velocidad, con 52 personas dentro, en una carrera alocada marcada por los vaivenes de una carga que excedía el peso. Al fondo se ve perfectamente cómo revienta la primera de las puertas, la que hace tan solo un mes colocó la Delegación del Gobierno. No hay agentes prácticamente, su periplo delictivo seguirá hasta llegar a Ceuta en una carrera que cesó en la Almadraba.
No cabe duda que a nivel nacional, uno de los principales problemas para los españoles…
Quiero empezar a escribir pero no sé si podré. Mis ojos se llenan de lágrimas…
Unas lágrimas cayeron en el campo y no fue por emoción, sino por rabia que…
Conforme se encajan las piezas de un puzle que reseña los graves sucesos sobrevenidos en…
En la ciudad de Albacete, en la Catedral Parroquia de San Juan Bautista, se encuentra…
Ocurre a veces que una película tiene un mar de fondo suficiente como para como…