Las protestas de la denominada Generación Z en Marruecos no han pasado desapercibidas para nadie en el país vecino y hasta el mismo arzobispo de Rabat, el cardenal Cristóbal López Romero, se ha atrevido a valorar estas manifestaciones llevadas a cabo por la juventud.
En una entrevista concedida al medio de comunicación clonline.org, el religioso ha expresado que una de las cosas más positivas de esta situación es que “los jóvenes marroquíes tienen un gran potencial cuando se unen por una causa justa y que no están tan adormecidos como algunos piensan”.
Asimismo, también ha mostrado su complacencia con que tanto el Parlamento, el Gobierno y la sociedad civil, “hayan reconocido que lo que estos chicos piden es legítimo, tanto que el gobierno ha prometido planes de mejora, sobre todo en la sanidad pública”.
Pero, como todo en esta vida, también hay cosas negativas y el arzobispo ha señalado que “entre estos jóvenes había elementos violentos y que en algunos momentos la reacción policial ha sido excesiva”.

Arzobispo en un país de mayoría musulmana
Por otra parte, la periodista de clonline.org también le ha preguntado por el hecho de ser un religioso cristiano en un país con una amplia mayoría musulmana, a lo que López Romero le ha contestado que “Para nosotros, ser minoría no es un problema sino una oportunidad. Es una gracia, no una desgracia”.
Además, también es uno de los grandes valedores del favorecimiento del diálogo islamo-cristiano, del cual ha indicado que este “consiste principalmente en establecer una relación de amistad, buena convivencia y vecindad, conocimiento mutuo e interés por el otro, apertura, respeto y aceptación. Todo ello como camino hacia la fraternidad”.
“Otro aspecto es colaborar juntos en varios ámbitos, como la educación en nuestros 12 colegios católicos, que están abiertos a todos sin distinción de religión, el compromiso de las religiosas católicas en el mundo sanitario o nuestros centros culturales y bibliotecas”, ha destacado el religioso.






