La parcela de la asociación, pintada y decorada. La sede de la Protectora de Animales de nuestra ciudad luce desde ayer con una nueva cara gracias al trabajo que ha realizado Manuel Sánchez, un pintor que ha mejorado el aspecto de la fachada con dibujos
Un rincón del Postigo luce desde ayer con más bríos, un enclave donde huele a naturaleza y la vida cobra sentido. Se trata de la parcela que tiene la Protectora de animales de nuestra ciudad que, tras la reparación que ha corrido a cargo del pintor Manuel Sánchez, muestra "una cara más bonita".
Las palabras pertenecen a José Viso, vicepresidente de la asociación, quien señala desde un primer momento "el extraordinario trabajo que ha realizado Manuel, un amante de los animales, en especial de los gatos, y que desde un primer momento se interesó de manera voluntaria para remodelar el espacio".
De manera voluntaria y altruista, el pintor caballa ha relizado la obra sin querer aceptar nada de dinero "movido seguramente por la pasión por los animales y como guiño de la labor que nosotros llevamos a cabo en la Protectora", indica el vicepresidente.
De tal modo, la morada de los animales sin dueño cuenta desde ahora con una fachada de distintos colores, entre los que predomina el blanco y el celeste, "una operación que no fue nada sencilla", cuenta Viso, "puesto que antes fue necesario lijar y acondicionar unas paredes que estaban muy deterioradas por el paso del tiempo y la gran humedad que cae por esta zona". Así, una vez superado el incoveniente, y tras quedar pintado como ha quedado reseñado, Sánchez rubricó la obra con rótulos artísticos, diseños modernos o dibujos de animales, "obteniéndose un resultado muy bueno, ya que la sede transmite ahora mucha más alegría", dice Viso. No obstante, el trabajo del pintor no ha concluido aún puesto que se ha prestado a adecentar, pintar y decorar habitaciones interiores, más allá del trabajo que ya ha realizado en la fachada.
Por último, cabe destacar que los responsables de la Protectora están ideando un plan mediante el cual se prevé que el número de perreras aumente en aras de facilitar aún más el acomodo de aquellos animales que conviven allí.








