Desde hace unos días se están llevando a cabo labores de colocación de unos protectores en el entorno de la futura guardería La Pecera. Se trata de evitar que, cuando esté en funcionamiento, los vehículos se suban a la acera además de garantizar cierta protección. Lo que sucede es que mientras se desarrollan estos trabajos se ha ocupado parte de la curva, ya de por sí muy cerrada y el peligro aumenta. Dicen los responsables que se avanzará lo más rápido posible... que sea así por seguridad.





