La serie FRINGE inicia su andadura televisiva en 2008 y termina en 2013 tras 100 episodios (enlace al final del artículo). Como suele ocurrir en estos casos, el agotamiento imaginativo de los guionistas acaba por finiquitar una ficción de culto.
El argumento es inmejorable: una puerta abierta en un vórtice en el espacio tiempo da acceso a un universo paralelo. Es como el negativo de una fotografía, pero mucho más sofisticado; es la ANTÍTESIS de nuestro mundo.
A veces nos asalta la duda, estéril a buen seguro, en torno a tal o cual situación o evento histórico en el que la ANTÍTESIS lo cambia todo.
En este “A Quemarropa” queremos ahondar en esa idea e imaginar cómo es un universo paralelo en el que las mujeres tienen la preponderancia social que tienen los hombres en nuestro mundo. Por ello, intentamos reproducir aquí los mismos estereotipos existentes, pero en sentido inverso.
Y en esas estamos.
Estamos en un universo llamado ANTÍTESIS. Aquí, ser hombre y moreno son 10 puntos menos en la escala social, y sobre todo laboral. Eso para empezar.
En política los hombres son minoría y no se les juzga por su trabajo o por sus ideas. En primer lugar, los hombres son mirados y examinados por la estatura, la complexión física, el color y la forma del peinado. Luego, mucho más tarde, se analiza como de bien está maquillado y si está repitiendo, o no, la vestimenta y como combina ropa y complementos. Luego viene el tipo de voz, su acento su vida social, y ya, finalmente, la labor desarrollada.
Evidentemente, en ANTÍTESIS el sexo masculino tiene que escuchar, no pocas veces y de una forma más o menos sutil, que para estar en cualquier puesto de responsabilidad, su relación sexual con una o varias mujeres que están en la parte alta del escalafón siempre es fundamental. Cuando se ven superadas por la capacidad del hombre, picadas en su orgullo de sexo fuerte, las mujeres hacen correr todo tipo de rumores negativos acerca de ese hombre que despunta y su manera de llegar alto. Un clásico.
En ANTÍTESIS no se entiende que los hombres deban combinar el cuidado de los hijos y el trabajo. De hecho, hay una cierta discriminación al respecto. A méritos iguales, o incluso superiores en el caso del hombre, se elige siempre a una mujer por ese problema de crianza que lastra a los hombres. De la misma forma, no se entiende que una mujer se quede en casa mientras el hombre trabaja. De hecho, hay muchos chistes “mujeristas” al respecto, en los que se minusvalora y menosprecia a la mujer que se encuentra en esa situación. “Poco mujeres” es calificación más benévola que suelen recibir.
En este universo paralelo no se comprende qué hay de malo en que las mujeres se insinúen a sus subordinados o que les hagan mil y una proposición a los camareros de los bares de copas…y del resto de establecimientos también.
El tema violencia de género es relativamente entendido en ANTÍTESIS, pero no faltan las que dicen que los hombres se aprovechan de la benevolencia de las leyes para presentar denuncias falsas en los juzgados contra las mujeres.
Además, ellas afirman, en muchas ocasiones, que los hombres van provocando cuando marcan tanto culo con esos pantalones cortos tan de moda. Por si fuera poco, ellas afirman una y otra vez (bueno, y algunos hombres tradicionalistas, también) que salir por las noches “con esos ropajes” son ganas de incitar a las mujeres a decirles y hacerles “cosas”.
En cuanto a las violaciones y a los abusos sexuales, muchísimas mujeres piensan que los hombres son muy complicados y que, cuando dicen que sí es que sí, y cuando dicen que no es que quieren que se les insista.
El mundo del deporte tiene igualmente derecho a su ración de “mujerismo”. Según ellas, en muchos deportes, pero sobre todo en el fútbol, todos los jugadores son homosexuales, o lo parecen. Pagados menos que las mujeres, porque los ingresos publicitarios son sensiblemente inferiores, en ANTÍTESIS los hombres juegan en inferioridad de condiciones. También en el deporte.
Por obvio no nos extenderemos en el hecho de que, en ANTÍTESIS, cuando las mujeres se vanaglorian de tener muchas relaciones con hombres se le considera “hembrotas”, mientras que si es al revés, a los hombres se les llama “putos”.
Son las muchas cosas sin sentido de una sociedad “antitética” que tiene que hacérselo mirar, supongo. Al otro lado del espejo también se entiende.
Mi Mañica preferida, a quien le encantaba Fringe, citaba mucho al novelista Daniel Defoe (1661-1731) cuando decía que “tan razonable es representar una suerte de encarcelamiento por otro que representar cualquier cosa que exista realmente por algo que no existe”. Eso mismo hemos hecho aquí.
En este AQ pensamos que un mundo con una posición dominante de las mujeres sería mucho más coherente que lo pintado aquí. Sin embargo, si algo le ha parecido injusto, chocante o absurdo en el universo ANTÍTESIS que aquí le hemos presentado, quizás haya llegado el momento de cambiar muchas cosas en el mundo en el que realmente vivimos. Es más, diríamos que urge porque Frige, aquí, se queda muy corto.
Una vez más, la reflexión es suya.
ENLACE YOUTUBE DEL TRAILER DE LA SERIE FRINGE
https://www.youtube.com/watch?v=8cllp6i2v2Q






