Álvaro Velasco Aured, vicedirector del Instituto de Estudios Ceutíes, abrió ayer la segunda jornada de conferencias sobre la historia de la Educación en Ceuta, y habló del tema que probablemente sea más alejado en el tiempo:
de la educación liberal entre los años 1838 y 1874. Ha estado investigando, para ello, los documentos de la comisión de educación creada en Ceuta en aquella época.
–¿Qué pasó con la educación en Ceuta en aquellos años?
–Muere Fernando VII, y se planifica el paso del Antiguo Régimen al la ideología liberal, que intenta cambiar la educación. He escogido esta época porque es el tiempo en el que permanece la comisión de educación, que intenta aplicar lo que la ley dice, aunque resulta difícil.
–¿Hay mucha diferencia entre la ley y la práctica?
–Bueno, los liberales intentan una centralización, homogeneizar la educación de algún modo. Además, se instaura la educación primaria gratuita. Aunque lo de gratis no se entiende como ahora, sino que para las personas con pocos recursos se les permitiera educación. Sin embargo, las características de Ceuta dificultan eso. La iglesia tiene mucho poder y el ejército también. Además, es provincia de Cádiz, con lo cual depende administrativamente de ahí. Lo que sí se ve es un esfuerzo, por ejemplo se ha constatado en el Ayuntamiento entre los años 1858 y 1871 un constante aumento de dinero gastado en educación.
–¿Cómo condicionó la peculiaridad militar de Ceuta el sistema educativo?
–Cuando más claro se ve, por ejemplo, es en la Guerra de África, cuando por ejemplo se van a celebrar exámenes generales pero es imposible porque se usan como hospital para la guerra, por aquella famosa epidemia de cólera. En el tiempo que duró la contienda, la educación se paralizó.
–¿Y la iglesia?
–Consiguió, a nivel nacional, mantener mucho poder en el concordato firmado entre España y el Vaticano. Eso sí, se trataba de los liberales moderados. Se seguía considerando que esta institución debía velar por la moralidad y, por ejemplo, siempre había un vocal de la Iglesia en la comisión. Hay que recordar que España se consideraba un país católico y no había libertad de culto, aunque de hecho sucediera que en Ceuta sí se practicaban.
–¿Cuál fue el mayor logro de esa comisión?
–Al menos, podemos decir que esas personas que formaban ponían interés, y lo hacían de manera gratuita. Tenían realmente intención de mejorar la educación en la ciudad.
–¿Qué diferencia hay entre la concepción liberal del sistema educativo y la nuestra?
–Antes, se intentó centralizar y que el estado controlara todo. Después se descentralizó, y ahora parece que se ha visto que eso no es tan bueno, porque los niños de un lugar no aprenden lo mismo que los de otro.






