La Sección VI de la Audiencia Provincial de Cádiz en Ceuta acogió esta semana una videoconferencia de una especialista forense cuya declaración era considerada clave para la Defensa de la familia de un joven marroquí que falleció en 1998 tras un accidente de tráfico.
Es ahora, 17 años después, cuando aún se está debatiendo en juicio civil la responsabilidad que en forma de indemnización podría recibir su familia. Hay una clave en todo este proceso para que el análisis judicial que deberá llevar a cabo el tribunal de la Sección VI se decante en uno u otro sentido: concretar la causa de la muerte. El joven, que circulaba en moto, chocó contra una rotonda del puerto ubicada a la altura de la desaparecida gasolinera Mobil. Tras el golpe quedó tendido en la calzada. A los pocos segundos un taxi que circulaba por la zona atropelló el cuerpo del joven arrastrándolo varios metros ya que quedó debajo del vehículo. La clave está en aclarar si ese atropello había sido a un cuerpo ya cadáver por el golpe inicial o todavía con vida, con lo que existiría una responsabilidad que debería ser afrontada por la compañía de seguros del vehículo. El informe del médico forense determinó que la muerte fue por el traumatismo contra la rotonda. La Defensa de la familia de la víctima consideró que no, por lo que pidió la declaración de una especialista en Medicina Forense que fue la que prestó declaración por videoconferencia. Según esta profesional sería imposible determinar si el motorista falleció por el traumatismo con la rotonda puesto que en el examen forense que se le hizo no se le abrió la cabeza para hacer un análisis claro de la causa. La Audiencia deberá ahora concretar en su sentencia qué tesis mantiene, cerrándose así la pieza civil de una historia que ya se juzgó por la vía penal cerrándose con una falta.





