El AMPA respalda al resto de centros educativos de Ceuta, pide unidad a toda la comunidad educativa y anima a las familias a no llevar al alumnado al colegio el 8 de septiembre como medida pacífica de presión.
El CEIP Mare Nostrum ha colaborado desde el primer momento para hacer posible el inicio del curso. Su equipo directivo y sus profesionales han trabajado para responder a las necesidades del alumnado y de las familias, a pesar de las dificultades y de las improvisaciones que, a juicio del AMPA, se han producido por parte de las administraciones competentes.
La colaboración del centro no significa que los problemas estén resueltos. El AMPA pide información clara, coherente y previa sobre las medidas que afectan a los colegios. Las familias no pueden permanecer en vilo porque desde la Dirección Provincial se traslade una información, aun con la mejor intención, y después se conozcan por medios nacionales decisiones o detalles diferentes que afectan directamente a la organización escolar.
“El Mare Nostrum ha colaborado desde el primer momento, pero no se puede improvisar con la educación, la seguridad y el bienestar de nuestros hijos e hijas. Ceuta necesita información directa, planificación desde el territorio y garantías reales”, señala Alejandro Delgado, presidente del AMPA del CEIP Mare Nostrum.
Solicitudes de la comunidad educativa
Protocolos claros ante casos de sarna u otras enfermedades infecciosas, junto con planes actualizados de evacuación, confinamiento y reunificación familiar ante una emergencia grave o una crisis fronteriza.
Una planificación territorial para la escolarización de los menores que deban permanecer en Ceuta como consecuencia de la situación migratoria. Todos tienen derecho a la educación, pero deben preverse plazas, ratios, distribución y recursos que garanticen una enseñanza de calidad para el conjunto del alumnado. También se pide coordinar los traslados que puedan coincidir con entradas, salidas o rutas escolares.
Medidas preventivas si la situación se prolonga más allá del 31 de diciembre, con refuerzo de limpieza, mantenimiento, apoyo psicosocial y cobertura de posibles bajas del profesorado.
Una solución efectiva para la conciliación. El AMPA lleva meses reclamando al Ayuntamiento una gestión adecuada de las aulas matinales y vespertinas sin haber recibido una respuesta concreta. Considera que existe un doble rasero cuando se pide colaboración y normalidad a las familias mientras esta necesidad básica continúa sin respuesta. También solicita alternativas para el alumnado de ESO de los centros concertados y que los centros de Infantil y Primaria puedan abrir antes de las 8.00 horas.
La ejecución de las obras y reformas pendientes desde hace más de un año en distintos colegios, entre ellos el CEIP Mare Nostrum, para que puedan recuperar plenamente la normalidad.
Un canal oficial de información periódica, coherente y previa para los centros y las familias.
Llamamiento para el 8 de septiembre
Esta nota expresa también el apoyo del AMPA del CEIP Mare Nostrum al resto de colegios, institutos y asociaciones de familias que están reclamando respuestas. La comunidad educativa debe mantenerse unida, porque estas cuestiones afectan al futuro de todos los estudiantes y al conjunto de la sociedad ceutí.
El AMPA del CEIP Mare Nostrum anima a las familias que puedan hacerlo a no llevar a sus hijos e hijas al colegio el 8 de septiembre, día de inicio de las clases. La asociación plantea esta decisión como una medida puntual y pacífica para pedir respuestas reales y concretas.
El AMPA comprende que algunas familias necesitarán llevar al alumnado al centro por razones laborales, personales o de conciliación. Todas las decisiones serán respetadas y ninguna familia debe ser señalada o cuestionada.
La asociación también solicita que la primera semana lectiva se dedique a la acogida, la adaptación y el repaso, sin avanzar contenidos evaluables ni perjudicar académicamente al alumnado que no pueda asistir mientras se estabiliza el comienzo del curso.
Si no se obtienen respuestas, el AMPA animará a toda la comunidad educativa de Ceuta a estudiar acciones conjuntas de presión, siempre pacíficas, responsables y coordinadas, hasta lograr compromisos claros y soluciones efectivas. Resulta lamentable que las AMPAs tengan que presionar para conseguir garantías que deberían estar previstas antes del inicio del curso.
Los niños y las niñas son el centro y los verdaderos titulares del derecho a la educación. No deben soportar las consecuencias de la falta de coordinación ni ser quienes paguen el coste de decisiones improvisadas. Garantizar una educación de calidad exige planificación, recursos e información fiable.






