Según me comenta un allegado del parque de San Amaro ya son varias las veces que les han sustraído sus mochilas o bolsos a trabajadoras que se dedican al mantenimiento del parque. Esto suele ocurrir cuando se encuentra desempeñando sus funciones por la zona alta del parque, donde están los ciervos o incluso más arriba todavía. Por esa zona pasan a diario los menores no acompañados del Centro de La esperanza.
En esas mochilas o bolsos lo que suelen llevar son sus enseres personales, así como el desayuno. La sustracción la llevan a cabo aprovechando cualquier despiste de la trabajadora.
Los vigilantes del parque hacen bien su trabajo, el problema es que no pueden estar en todos los sitios debido a sus dimensiones. Se necesitan más vigilantes por la parte alta y también en la parte baja. El número que hay ahora mismo es escaso para las dimensiones del parque.
Otra cosa muy importante, es que esas trabajadoras nunca deberían de estar solas por zonas que no estén vigiladas ejerciendo sus labores de mantenimiento ya que por ahí pasa “gente” un tanto dada a robar y lo que no es robar. No hay que olvidarse que han sido capaz de llevarse un ciervo sin que nadie se de cuenta, pájaros, etc.





