Quisiera hacer pública mi preocupación ante una situación que estamos viviendo muchas familias de Ceuta con el inicio de las guarderías este año.
Debido a la crisis que ha atravesado nuestra ciudad con la llegada y atención de menores inmigrantes, el comienzo de las guarderías se ha visto retrasado. Ahora que finalmente han comenzado, nos encontramos con otro problema que considero especialmente preocupante: por el momento no hay disponibilidad del servicio de comedor en algunos centros.
Lo que más me preocupa es cómo afecta esta situación a los más pequeños. Hay niños que entran en la guardería a las 8:15 de la mañana y no salen hasta las 14:45, es decir, permanecen allí más de seis horas. Durante todo ese tiempo, según se nos ha comunicado, únicamente podrán disponer de alimentos como galletas, potitos o yogures.
¿De verdad consideramos suficiente esa alimentación para un niño que permanece tantas horas fuera de casa?
Entiendo perfectamente que puedan existir dificultades organizativas y que la situación que ha vivido Ceuta haya requerido recursos y atención. También entiendo que cualquier menor que se encuentre en situación de vulnerabilidad debe recibir la atención que necesite. Pero atender a unos no debería significar dejar de atender las necesidades de otros.
Como padres y madres de Ceuta también tenemos derecho a reclamar que nuestros hijos reciban una atención adecuada y, especialmente, una alimentación acorde con las horas que permanecen en el centro.
Además, la situación resulta todavía más complicada porque las propias guarderías no permiten que las familias llevemos comida ni bebida de casa para nuestros hijos. Por tanto, nos encontramos ante una situación en la que el niño permanece allí desde primera hora de la mañana hasta casi las tres de la tarde, no dispone de un comedor operativo y, al mismo tiempo, sus padres no podemos proporcionarle una alternativa alimentaria.
No estamos pidiendo privilegios. Estamos pidiendo una solución en la guardería Nuestra señora de África.
Nuestros hijos necesitan poder pasar su jornada escolar en unas condiciones adecuadas y tener acceso a una alimentación suficiente y apropiada para su edad. Si el servicio de comedor todavía no puede ponerse en funcionamiento con normalidad, deberían buscarse alternativas mientras se soluciona el problema: permitir que las familias proporcionemos comida y bebida, habilitar algún sistema provisional de alimentación o adoptar cualquier otra medida que garantice que ningún niño pase tantas horas sin una comida adecuada.
Ceuta ha demostrado en muchas ocasiones su capacidad para responder ante situaciones difíciles. Precisamente por eso, creo que también debemos ser capaces de encontrar una solución para nuestras familias y nuestros niños.
Nuestros hijos también necesitan ser escuchados y tenidos en cuenta.
Atentamente,
Una madre / padre de Ceuta






