El salón plenario acogió ayer la elección de los 837 ciudadanos que serán designados miembros de las mesas electorales del próximo 24 de mayo.
Es, sin duda, una de las imágenes más esperadas que apunta el preludio de una etapa democrática importante: el desarrollo de las elecciones. Las personas que han sido elegidas mediante este programa serán los que estén llamados a ocupar las mesas electorales a las que tendrán que acudir los ciudadanos para ejercer su derecho al voto. De la profesionalidad de esas personas elegidas dependerá muy mucho el buen funcionamiento del sistema ese 24M en el que todos los caballas tenemos una cita importante para poner de manifiesto qué gobierno queremos y qué representación estamos dispuestos a formar en la Asamblea que nazca a partir de esa noche electoral. La expectación mediática era importante. Las cámaras enfocaban a un ordenador, una pantalla convertida en símbolo, en reflejo de un procedimiento electoral al que todos nos enfrentaremos de un lado u otro. La maquinaria empieza a funcionar en los preludios de un mes de mayo en el que la democracia volverá a imperar, en el que la transparencia debida se pondrá otra vez de manifiesto.





