Marruecos ha intensificado su nivel de alerta y movilización para contener la posible proliferación de la plaga de langostas del desierto, un fenómeno que en las últimas semanas ha afectado a varios países del Sahel y el noroeste de África.
El Ministerio del Interior marroquí ha informado en un comunicado que se han detectado enjambres en algunas zonas del sureste del país, aunque aclara que su presencia es "restringida y en cantidades limitadas". Según las autoridades, la situación "permanece bajo control y no genera ninguna preocupación por el momento".
Para evitar una propagación descontrolada, Marruecos ha desplegado un dispositivo de prevención y actuación con equipos especializados en la detección, seguimiento y erradicación de la plaga.
Estos equipos, equipados con material adecuado e insecticidas específicos, ya están operando en las áreas afectadas. Además, el Gobierno ha movilizado medios aéreos para reforzar la lucha contra la posible expansión del insecto.
Reservas suficientes de insecticidas
El Ministerio del Interior ha asegurado que el país cuenta con reservas suficientes de insecticidas para responder ante cualquier emergencia.
Asimismo, ha destacado que las intervenciones se están llevando a cabo con especial atención a la protección del ecosistema, con el fin de preservar la biodiversidad y evitar daños en los recursos hídricos, vegetales y animales.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) advierte que la langosta del desierto es "la plaga migratoria más destructiva del mundo", ya que cada ejemplar consume diariamente su propio peso en cultivos y forrajes.
Además, alerta de que los enjambres de gran tamaño representan una grave amenaza para la seguridad alimentaria y la economía de las zonas rurales, por lo que es esencial una respuesta rápida y coordinada.
En 2024, una plaga de similares característica arrasó campos de cultivo en la región de Tata, en el centro de Marruecos.