El FSF Castro Bloques Cando contra la AD Ceuta femenino. La insistencia frente al oportunismo. Se suele decir que estar en el momento justo y en el lugar indicado es la manera de aspirar al éxito. Aunque a veces, demostrar insistencia es lo que puede más.
Machacar y persistir. Intentarlo y volver a intentarlo una vez más. Tanto en la vida como en el fútbol sala, donde el FSF Castro transmitió esa valiosa lección sobre la pista del polideportivo Guillermo Molina contra un Ceuta Femenino que, al final, terminó lamentando la derrota por 1-3 ante las gallegas. La tercera consecutiva para las de Anto Fernández, que atraviesan una mala racha en LaLiga Iberdrola.
La persistencia mostrada por las visitantes fue, de hecho, lo que terminó decantando la balanza en un partido muy enquistado desde el principio. Dos apuestas diferentes chocaron frontalmente sobre la pista. Dos maneras opuestas de entender el juego. Por un lado, el FSF Castro madurando la pelota a través de largas posesiones. Por otro, el Ceuta Femenino, mucho más rápido y vertical. Recogido atrás en busca de robar y salir con todo hacia delante con una contra letal.
Un contexto de partido que favoreció claramente al FSF Castro. El acoso sobre las ceutíes fue constante. Y el dominio, absolutamente abrumador. Muchos acercamientos, eso sí, pero sin causar peligro alguno. Sus tiros se marcharon desviados, o se encontraron con una Sara Soares que rindió a un nivel escandaloso.
La portera brasileña fue una de las más destacadas del encuentro. Un partido en el que las defensas se impusieron a los ataques. Al menos en el caso del Ceuta Femenino, la descompensación fue evidente. Mientras tan solo pudo recontar un puñado de lanzamientos sin acierto a la portería contraria, en defensa fue un muro infranqueable. Una pared compacta que mantuvo el 0-0 hasta el final de la primera parte.
El guion de partido no cambió demasiado tras la reanudación. El FSF Castro llevó la batuta, pero en ataque siguió sonando desafinado. Primero, un balón que se paseó en el área. Y después, otra vez Sara. Tanto perdonaron las visitantes que el Ceuta Femenino le terminó castigando. En esta ocasión, desde el punto de penalti.
Jenny cometió la pena máxima y recibió la amarilla. La primera del encuentro. Tamiris, la brasileña, fue quien asumió la responsabilidad para el Ceuta Femenino, anotando el primero para colocar la ventaja local en el marcador. Tomó así un respiro frente al avasallamiento.
En un partido en el que estaban siendo sometidas por el FSF Castro, se puede decir que las caballas supieron estar en el momento justo y en el lugar indicado para llevarse el mayor botín. El que sus rivales tanto anhelaron y no fueron capaces de encontrar: el del gol.
Tambaleó la superioridad ceutí en el marcador cuando las visitantes volvieron a la carga. Martillearon de lo lindo, pero chocaron continuamente contra el muro defensivo de las de Anto. Puro desgaste. Tremenda frustración. La misma que les llevó a recibir una nueva amonestación. Esta vez, a Luisa Mayara por una entrada sobre Gisela.
Aun así, remaron contracorriente hasta encontrar al final el gol. Patricia culminó una jugada tras una rápida combinación en ataque para celebrar el empate. 1-1 en el marcador. Insuficiente, eso sí, a ojos del FSF Castro que buscó la victoria a toda costa.
Optó entonces por la superioridad sobre la pista. Cambio en la portería. Se marchó Caridad y entró en su lugar Antía Pérez vestida con una camiseta negra para sumarse al ataque como una opción más. Un plan que pudo surtir efecto. Otra vez apareció Sara. El Ceuta Femenino estaba contra las cuerdas.
Atacaron cinco contra cuatro. Y, ante esa inferioridad numérica, la grada local se encargó de devolver la igualdad. Jugó como una más a favor de las caballas. Sin balón, pero con silbidos estridentes. Pitos que se convirtieron en suspiros cuando el FSF Castro mandó una pelota al palo.
El plan de partido esbozado por las gallegas no dejó de ser arriesgado. Una imprecisión en un solo pase y la portería quedaría totalmente descubierta a sus espaldas. Aunque bien es sabido que quien no arriesga no gana. Y el FSF Castro arriesgó. Y acabó ganando.
Una falta al borde del área terminó siendo clave. Antía Pérez lanzó un zambombazo a quemarropa para culminar la remontada. El Ceuta Femenino quiso reponerse entonces del mazazo. Optó por la misma vía que su rival, sacrificando la portería para sumar una alternativa en ataque. Mismo plan, pero diferente resultado. Una pérdida en campo rival permitió a las visitantes robar y matar a la contra.
Antía Pérez volvió a marcar para conceder los tres puntos a su equipo, y hurgar en la herida de un Ceuta Femenino en plena crisis de resultados tras enlazar su tercera derrota consecutiva en LaLiga Iberdrola.
El anuncio del Ministerio del Interior para la construcción de nuevas sedes en Ceuta para…
Las heridas del cuerpo producen sangre, las del alma producen tinta” Amin Maalouf, Premio convivencia…
Vivimos en una época en la que la política mundial parece haberse convertido en un…
Hoy hay visita oficial a las instalaciones de la Sirena de Punta Almina para conocer…
La Guardia Civil celebró este miércoles el 182 aniversario de su fundación. Un momento para…