Día festivo. Los conductores de autobuses tienen más trabajo de lo habitual. Las rutas hacia la frontera, de personas que quieren cruzar a Marruecos y volver a Ceuta se multiplican.
Pero lejos de ser algo positivo, los conductores aguantan situaciones extremas. La presión en el puerto no cesa. Muy al contrario. Decenas de menores ven en el tránsito de uno de estos vehículos el pasaporte al otro lado.
La ecuación es sencilla: ver el bus, correr y colarse. Todo ello aderezado con un ingrediente, la rapidez. Hay que hacerlo rápido, incluso colarse cuando el vehículo sigue en marcha. Es una temeridad. Una temeridad constante.
Las fuerzas de seguridad no pueden más. Tampoco ven que las medidas sean efectivas. Y la situación deja en el camino muchas víctimas, demasiadas.
Esta tarde en el puerto la presión ha sido más importante que la de este lunes. La llegada de un mayor número de autocares incrementa la llamada para la fuga. Algunos lo logran. Aunque pasar el filtro del embarque resulta complicado.
Todo esto en un ambiente de pura desesperación. Es el día a día en la entrada y salida de Ceuta.
Desde la Asociación Todo por una Buena Causa queremos agradecer de corazón a El Faro…
La Delegación del Gobierno en Ceuta ha alertado de la circulación de cadenas de mensajes,…
La Policía Nacional desplegará unos 9.400 agentes con motivo del eclipse solar que tendrá lugar…
Kuki Zalazar ha decidido que su rendimiento sobre el verde siga hablando por él. Su…
El partido político Vox en Ceuta exige la adopción de medidas para la protección sanitaria…
El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado este miércoles, 12 de agosto, nuevas notificaciones…