Las goteras han obligado a la plantilla a sacar a los usuarios a la calle para realizar los talleres en una situación que consideran “lamentable e insoportable”
Llevan más de seis años en un local “que por más que lo arreglamos, lo mejoramos, lo pintamos y lo adecentamos, siempre termina repleto de humedades”. La Asociación Ceutí de Familiares y Personas con Enfermedad Mental “ya no puede más”. Una de sus trabajadoras, Elena Larios, explica que “estamos desesperados, más aún cuando llegamos de las vacaciones y nos encontramos esta mañana con unas goteras y el centro del local inundado y así no se puede trabajar”, cuenta mientras los usuarios de los talleres de manualidades “se ven obligados a salir a La Marina, que está enfrente, para realizar el trabajo. Y eso que hoy hace sol, que si lloviera, tendríamos que suspender las actividades”. Eso supondría que la próxima mesa informativa que se va a llevar a cabo y cuya recaudación sirve para continuar realizando los talleres, no se lleve a cabo “porque los alumnos no pueden realizar los objetos y los trabajos que posteriormente exponemos en un stand y ponemos a la venta a la vez que informamos a la población sobre este tipo de enfermedades y ayudamos a quitar el estigma que existe en la sociedad sobre esto”.
Reconocen que las buenas intenciones de la Ciudad a través de la Consejería de Asuntos Sociales se han quedado “en meras intenciones”. Que han denunciado la situación en numerosas ocasiones y permanecían a la espera de una solución pero que ahora la situación “ya es desesperante y nos vamos a tener que ver obligados incluso a cerrar la asociación dejando a todas estas personas en la calle sin ninguna posibilidad de conseguir lograr su integración”.
Desde el Estado a través del Imserso y la Ciudad con Asuntos Sociales como responsable, se gestó una comisión para solucionar la falta de atención para los enfermos mentales que existe en la actualidad en Ceuta y finalmente se decidió que fuera el antiguo Hospital Militar el que albergaría a diversas entidades que se ocupan de ellos y otros dispositivos de atención para los mismos que les permitiera incluso el internamiento a medio o largo plazo. De momento son quimeras porque “seguimos sin saber nada y lo único que queremos es un lugar acondicionado desde el que continuar realizando los proyectos, talleres y actividades con nuestros usuarios para mejorar sus vidas”.
Humedades y goteras
Ya no funciona el fax, los teléfonos ni la fotocopiadora. La humedad ha terminado con todo, incluso con los ordenadores y las últimas lluvias de la semana pasada han rematado las malas condiciones del local ubicado en los bajos del Paseo de la Marina a la altura del Parque Juan Carlos I. Repletos de cubos que tratan de guarecer el local de más daños causados por el agua, incluso “es muy peligroso y tenemos miedo de que ocurra una desgracia porque toda la conexión eléctrica podría cualquier día empaparse y provocar un cortocircuito”. Desde ACEFEP invitan a todos los responsables de la administración a visitar el lugar y a darse cuenta de que “así no podemos trabajar”.





