Hace ya un tiempo se dijo que los recursos de las políticas activas de empleo son escasos, a pesar de que Ceuta cuenta con casi doce millones de euros anuales para la realización de los distintos programas y la contratación durante un período de unos diez meses de casi mil doscientos personas.
Pero partiendo de la base de que los recursos son escasos y más si nos encontramos con una oficina de empleo donde están registradas más de doce mil personas, lo cierto es que falta por todos los lados. Hace un par de años, el Gobierno autonómico enfocó los Planes de Empleo con una visión educativa, de manera que se reforzaba el personal de los colegios públicos para que contaran con personal especializado en el mantenimiento, personal subalternos, profesores de Educación y técnicos superiores de Educación Infantil. Ahí se volcaba casi el ochenta y cinco por ciento de la contratación del personal del conocido como Plan de Empleo de la Delegación del Gobierno. Fue un éxito rotundo en su primera edición, como lo certificaron los propios directores de los colegios y en los meses que se lleva aplicando la segunda edición, lo mismo sucede. Pero como decíamos antes, hay también otras necesidades y es probable entonces que el Gobierno abra la puerta a otros programas, aunque no se abandonaría en su totalidad el de Educación. Ya decimos que se está ahora mismo en una reflexión, pero la decisión parece que tiene más visos de romper con lo que se ha hecho, a pesar del éxito obtenido, que continuar con el mismo camino que se ha aplicado hasta ahora en Ceuta.





