El Ministerio de Justicia ha iniciado la licitación de la primera fase de la reforma del antiguo Banco de España para su reconversión en una nueva sede judicial, de manera que toda la infraestructura se quede localizada entre el actual Palacio de Justicia y esta nueva sede.
Un proyecto que contó con el beneplácito tanto de la Ciudad como de la Delegación del Gobierno que fueron quienes lo propusieron al entonces ministro Ruiz Gallardón en una de las ocasiones en la que el mismo se desplazó hasta nuestra ciudad. La promesa que éste realizó ha tenido continuidad en su sucesor y durante el próximo año y medio contaremos con una adecuación de estas instalaciones que, por supuesto, no culminan con el gran objetivo que sería la construcción de un nuevo Palacio de Justicia que concentrara todas las dependencias que existen en nuestra ciudad, pero, al menos, si viene a redundar en un beneficio mayor para la impartición de la administración de Justicia. En una época de crisis como la que hemos estado viviendo y donde la inversión está restringida para grandes inversiones, lo cierto que rentabilizar un edificio propiedad de la Administración General del Estado para ser convertido en sede judicial supone no solamente un ahorro importante en locales, sino también en que no se venga abajo una construcción tan emblemática desde hace decenios como ésta que se encuentra en la misma Plaza de España de nuestra ciudad.





