Desde la cúpula de mandos hasta el último agente, todos han denunciado por una vía u otra esta situación, porque a nadie conviene que toda una Jefatura Superior aparezca como un depósito alternativo de coches destartalados, violentados, a los que les falta incluso las piezas. En algunos casos se trata de vehículos que han sido abandonados en la ciudad por sus dueños: marroquíes que han quedado en paro en la península y que regresan a su país, dejando el vehículo en Ceuta a sabiendas de que les va a costar más dinero pasarlo al país vecino y mantenerlo. Son vehículos que, abandonados, han sufrido algún tipo de robo y que la Policía no puede deshacerse de ellos sino es con una orden judicial. Estos vehículos se añaden a los intervenidos por su implicación en algún delito, que también están a disposición del juzgado que es quien debe ordenar su traslado. La maquinaria judicial no va al ritmo de la policial y el resultado es este.
En detalle: bloquean los calabozos
La existencia, hace unos años, del depósito judicial de los Hermanos Rivero, justo al lado de lo que hoy es el nuevo Hospital, venía a cubrir un servicio clave para, precisamente, evitar situaciones como esta. Los vehículos intervenidos eran trasladados allí, gozando de una superficie amplia. Hoy, ubicados en el puerto, su espacio es mucho menor, lo que da pie a que zonas como el exterior de la Jefatura se convierta en otro depósito alternativo que además es irregular.






