Varias oenegés se han unido en duras críticas contra las últimas portadas e informaciones publicadas en algunos de los principales medios marroquíes que vienen a asemejar la figura del subsahariano con la de un vulgar delincuente que puede suponer un peligro para el marroquí. La guinda a este pastel la ha puesto el semanario ‘Maroc Hebdo’, uno de los medios con más años de existencia que ha elegido el titular ‘El peligro negro’ para hablar sobre lo que para Marruecos suponen los inmigrantes. Otras publicaciones van más allá, tal es el caso de ‘El Khaba’, que publica un dossier de cuatro páginas sobre la prostitución de las mujeres subsaharianas, mientras que el periódico ‘Al Chamal’ se refiere a la llegada de inmigrantes como la “invasión de una plaga de langostas negras”.
¿Qué se persigue con estas corrientes de opinión? Generar un pensamiento opuesto a estas personas que son meras víctimas de las explotaciones cometidas por aquellas organizaciones dedicadas al tráfico de personas.
Abdelhamid Amine, vicepresidente de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH), ha valorado, en un comunicado que portadas como la de ‘Maroc Hebdo’ es racismo, solicitando de los medios de comunicación y de las autoridades que sean “responsables y solidarios con el drama de la inmigración de los países de África subsahariana”. APDH denuncia que cada vez es mayor el acoso sobre los hombres y mujeres que se esconden en los montes con la intención de cruzar a Europa. AMDH va más allá y habla incluso de una estrategia para extender ese pensamiento sobre los subsaharianos, visualizándolos como díscolos, violentos y portadores de enfermedades.
Hace unos días se denunciaba la detención, por parte de las autoridades marroquíes, de tres activistas subsaharianos en Rabat, entre ellos el coordinador del Consejo de Inmigrantes Subsaharianos en Marruecos (CMSM), al que acusan de venta ilegal de tabaco y alcohol.
Sumándose a las críticas sobre la presión mediática, que consideran controlada, las oenegés denuncian la auténtica campaña de “represión” que se estaría poniendo en marcha sobre los inmigrantes y aquellos que los protegen.
Mientras la secretaria general de Inmigración miraba hacia otro lado viéndose capaz de relacionar la salida de pateras y barcas hinchables con la meteorología, sacando de cualquier implicación al reino alauí. Las cifras de Salvamento Marítimo lo dejan claro: más de 100 personas rescatadas en cuatro días. El tiempo.
Europa o los fosos de la muerte
La APDHA habla sin tapujos de “la represión que desde hace meses ejercen las fuerzas de seguridad del país vecino contra los subsaharianos que se agolpan en sus costas”. Critican el trato de la Policía y el Ejército, cada vez más severo, sobre los inmigrantes y denuncian las redadas que se llevan a cabo en los montes. La oenegé Prodein, con base en Melilla, asegura que policías marroquíes han atentado contra subsaharianos rompiéndoles con piedras las piernas y los brazos para evitar que intenten de nuevo cruzar a España. APDHA dice que “Europa se ha convertido en una fortaleza, rodeada de fosos de muerte”.





