El presidente de la Ciudad y su consejero de Servicios Urbanos se verán este lunes con los sindicatos que forman el Comité de Empresa de Trace para hablar de la posible asunción por parte de la administración de la gestión directa del servicio de limpieza pública viaria y recogida de residuos, que ha sido motivo de discordia durante la última década por su prestación deficiente.
Los técnicos han llegado a la conclusión de que mirando por el interés general es mejor renunciar a un nuevo concurso para mantener externalizado el servicio y calculan que la Ciudad se pude ahorrar al menos entre 300.000 y 500.000 euros, más de 2 millones si mantuviera las bonificaciones en las cuotas a la Seguridad Social, llevan directamente las riendas del servicio, cuya calidad se quiere incrementar a un precio razonable con un mejor desempeño de todos los recursos públicos existentes para fines parecidos a través de las Brigadas Verdes, Tragsa, Trace, Planes de Empleo...
Al menos una parte de los sindicatos representativos en la todavía prestataria del servicio, cuyo contrato caducó en febrero, se opone totalmente a la municipalización alegando que los trabajadores perderían parte de sus derechos.
El Ejecutivo local debe ser capaz de aclarar todas las dudas de las centrales, así como las virtudes que para los trabajadores encuentra en la gestión directa en términos de estabilidad y seguridad, para que la plantilla se pronuncie, llegado el caso, sobre su visión del asunto, que trasciende los intereses particulares de cada uno y afecta al conjunto de la ciudad tanto por la importancia del servicio como por su coste.






