Otra más del alcalde y de la gestión del área de Fiestas. No debe ser tan difícil hacer las cosas bien, pero parece que don Juan o no se entera o le han comido la cabeza de tal forma que permite actos tan despreciativos como éste.
El que dice partirse la cara por los ceutíes desde la propia alcaldía resulta que permite que el área de Fiestas no convoque este año concurso para la elección del cartel anunciador de Navidad y de Reyes. Algo habitual que llevaba a muchos caballas a presentarse por ser ganadores de la imagen que define las fiestas de su tierra.
Pues nada, del tirón los nuevos dirigentes de Fiestas (no los trabajadores de toda la vida que me da que deben estar pasando una vergüenza soberana), los de la bolita de Gran Vía y demás patochadas, consideran que lo mejor es encargar ese trabajo por 1.500 euros a un artista de Andalucía.
"Está la ciudad que da gusto, el Ayuntamiento cada vez menos transparente y la Delegación escondida dentro del caparazón, indiferente ante las cuestiones de los ceutíes"
Ojo, atentos a la excusa: es un óleo sobre lienzo de un pintor, dibujante y ceramista cordobés que tiene obras dedicadas a motivos católicos, desde a la Virgen del Rocío a la Macarena pasando por La Esperanza, el Cristo de las Penas o Nuestro Padre Jesús del Gran Poder.
Vaya. ¿Y qué?, ¿alguien ha preguntado por qué este artista debe hacer el cartel?, ¿quién lo ha elegido y por qué?, ¿ha consultado a la ciudadanía?, ¿en que se basa tal designación a dedo?, ¿por qué se anula el concurso sin dar más oportunidades a artistas o fomentando su participación?
La dictadura se ha implantado hasta el punto de cargarse un concurso porque dicen que el año pasado quedó desierto. ¿Y qué tiene que ver? Aquí nos disfrazan una selección con dinero público buscando justificaciones carentes de sentido, alejándose de los criterios de la transparencia.
Está la ciudad que da gusto, el Ayuntamiento cada vez menos transparente y la Delegación escondida dentro del caparazón, indiferente ante las cuestiones de los ceutíes. Eso sí, sus titulares no se pierden un sarao, ni las luces de navidad ni todo lo que está por venir.






