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La acusada trabajaba con un matrimonio de avanzada edad como empleada del hogar
La magistrada del Juzgado de lo Penal número 2 dictó ayer sentencia condenatoria contra M.J.A. por incurrir en un delito continuado de estafa y robo contra una pareja de avanzada edad para la que trabajaba como empleada del hogar.
La sentencia se acordó por conformidad de ambas partes y quedó fijada en una sanción de 150 euros por un delito de hurto y tres meses de prisión por estafa, que la acusada no cumplirá al no tener antecedentes.
Los hechos se remontan a marzo del pasado año cuando la acusada sustrajo una tarjeta de crédito al matrimonio para el que trabajaba como empleada de hogar y la utilizó hasta en tres ocasiones (28 y 30 de marzo y 1 de abril) para sustraer distintas cantidades de dinero: dos pagos de 1.000 y uno de 600.
Conocedora del PIN de seguridad de la tarjeta, pudo actuar libremente en el cajero automático de la entidad bancaria, donde las cámaras dejaron constancia del uso indebido de la tarjeta por parte de la acusada.
Sospechando de este hurto, el matrimonio denunció los hechos con la posterior detención de esta persona, que al ser descubierta se mostró arrepentida y devolvió la cantidad sustraída a la pareja, lo que sirvió de atenuante para que fuera acusada de un delito leve de hurto. Es por ello que el Ministerio Fiscal sólo solicitó la multa de un mes a 5 euros diarios, ya que el resto del dinero fue devuelto antes de la celebración del juicio.






