Dris era un joven que tenía toda la vida por delante. Quería estudiar duro para prepararse y opositar. Pero todos esos sueños quedaron cortados en la carretera, la pasada madrugada, cuando circulaba con su moto por las inmediaciones del Puente Quemadero.
Sus familiares pudieron despedirse de él en una vivienda del Sarchal, propiedad de una tía. Desde allí fue trasladado al cementerio de Sidi Embarek donde fue enterrado entre numerosas muestras de dolor.





