Casi un año y medio después de la aprobación de la nueva Ley de Formación Profesional, cuyo calendario de implementación se conoció en primavera, el Ministerio de Educación todavía no ha desarrollado las normas básicas que deben ordenar el nuevo reparto de la carga lectiva entre las aulas y las empresas, pero tampo se sabe cómo se organizarán los tiempos en ambos espacios, qué requisitos se exigirá a los tutores externos...
FECCOO urge con razón a la administración que solamente tiene competencias directas en Ceuta y Melilla a concretar cuanto antes, pues ya va tarde (las vacaciones docentes comienzan en una semana), de qué manera se organizará la FP Dual en las ciudades autónomas a partir de septiembre.
El reducido tamaño del tejido productivo local será un problema para que el nuevo modelo de Formación Profesional tenga éxito, sobre todo si el ministerio no es capaz de trabajar con la antelación debida para buscar alternativas.
No es aceptable que se pida a los centros y los profesores que planeen proyectos de implantación de ese modelo formativo sin haberse puesto los pilares básicos a los que tendrán que ceñirse.
El cambio de paradigma en la impartición de los ciclos existentes o los que se implanten es de tal calibre que el MEFP está obligado a dar las instrucciones que espera la Dirección Provincial cuanto antes para que las ciudades autónomas y el alumnado local no se quede una vez más en el furgón de cola a nivel nacional en la implantación de proyectos que sobre el papel parecen muy apropiados, pero que a la hora de llevar a la práctica se topan con dificultades que la administración no resuelve.






