La pasada medianoche comenzó la campaña electoral que desenvocará en la cita con las urnas del próximo 28 de mayo. Con ocho partidos en liza (PP, PSOE, Vox, MDyC, Ceuta Ya!, Ciudadanos, Podemos y Libres), las dos próximas semanas deberían permitir a la ciudadanía forjar un criterio claro sobre qué propone cada uno para los próximos cuatro años, periodo en el que se tomarán decisiones que marcarán el futuro de Ceuta durante mucho más tiempo.
Las formaciones y sus candidatos deberían esforzarse por ser claros y transparentes sobre sus apuestas y posiciones en todos los asuntos clave para la ciudad y tener la disposición suficiente para confrontar sus programas con los del resto de partidos.
Todos tendrían que hacer un esfuerzo también por mantener un tono constructivo y limpio durante las dos semanas de campaña, sin enfangar el debate con acusaciones banales.
También es importante que los compromisos que adquieran las candidaturas tengan los pies en la tierra y no se caiga en una suerte de carrera por hacer la promesa más sonora sin visos de poder convertirse en realidad. Por ejemplo, de poco sirve asegurar que habría que construir mil viviendas al año en la ciudad si no se explica con qué fondos y en qué suelo podría ser factible.
Igualmente es conveniente que los partidos dejen claras cuáles serán sus prioridades y líneas rojas en lo que a posibles acuerdos de gobierno se refiere en un escenario en el que se presume que no habrá de nuevo mayorías absolutas para que los votantes tengan claro el panorama antes de depositar sus papeletas en las urnas dentro de poco más de 15 días.






