La Operación Minerva ha llegado a su fin con la satisfacción de una labor bien cumplida y resultados que van orientados a lograr que Ceuta sea cada vez una ciudad más segura, prestando especial atención a lo que ocurre en la frontera. La lucha contra la delincuencia no es una labor nada sencilla, pues requiere de esfuerzos que no necesariamente o no siempre tienen resultados a corto plazo, sino más bien medidos a medio y a largo plazo. Sin embargo, este tipo de esfuerzos siguen sumando hacia el logro de un beneficio colectivo.
Fueron 326.786 desplazamientos de personas y un total de 25 detenidos, siendo los delitos en cuestión: falsedad documental, tráfico de personas, receptación, robo de vehículo, requisitorias judiciales y estancia irregular, entre otros.
Estos fueron los resultados de un trabajo que comenzó a mediados del pasado mes de junio y que se extendió hasta el pasado lunes 5 de agosto. Una operación conjunta que fue liderada por la Policía Nacional y coordinada por la Agencia FRONTEX, para “hacer frente a los retos de la migración y la gestión policial en las fronteras de los puertos de Algeciras, Ceuta y Tarifa”. Esto con el apoyo de efectivos de 22 estados miembros: Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, República Checa, Alemania, Finlandia, Noruega, Francia, Italia, Polonia, Lituania, Holanda, Suecia, Eslovaquia, Estonia, Letonia, Grecia, Luxemburgo, Suiza, Portugal y Rumanía.
El trabajo han sido complejo pero ha dado sus frutos y una de las operaciones más destacadas en la ciudad ha sido un golpe a las redes internacionales dedicadas al tráfico ilícito de automóviles.






