Monumental atasco el que aún se sufre a esta hora el nudo de la carretera nacional con el centro de salud del Tarajal y el colegio Príncipe Felipe.
Equipos sanitarios atados de pies y manos para atender los avisos domiciliarios; y alumnos con sus padres pasando entre los coches a la salida del colegio, son algunas de las consecuencias de una situación insostenible.
La gota, que ha colmado el vaso para el personal del centro de salud del Tarajal, que este mediodía se ha concentrado a las puertas del ambulatorio después de dos años soportando este bloqueo.
Afectados por esta situación han sido los profesionales del centro de salud, pero también los pacientes.
Usuarios y vecinos del Príncipe han querido solidarizarse con la plantilla de Ingesa, que volverá a concentrarse cada día a la una y media hasta que haya una solución.
Unos metros hacia la frontera se encuentra otra víctima del desorden que padece este punto: el colegio Príncipe Felipe, que está semana ha visto a sus alumnos quedarse atrapados a su regreso de una actividad extraescolar.
Los padres y madres de los alumnos Príncipe Felipe han denunciado la ausencia de Policía Local y Guardia Civil a la hora de la salida.
Los conductores de los ‘coches-patera’, a los que todos acusan de estas retenciones, también se declaran afectados por el veto a su paso a Marruecos.
Parecía que la situación, insostenible, no podía empeorar. Pero la realidad ha superado cualquier pronóstico. Las retenciones han comenzado más temprano y han alcanzado antes la barriada de Miramar. El Príncipe se ha convertido en la única ruta alternativa para un tráfico que, más que ralentizado, no se ha movido en toda la mañana.






Lo que deberian hacer tanto marruecos como españa es dar trabajo a nosotros que por culpa del estado estamos en esta situacion trabajado en la frontera