El presidente de la Ciudad Autónoma anunció que se invertirán unos 125 millones de euros hasta el final de la presente legislatura y que la obra comprometida, en estos momentos, supera los 17 millones de euros. Sobre este punto manifestó que el 90% de los recursos tendrán como destino las barriadas y que se acometerán proyectos como los pasos elevados de Miramar y Arroyo Palenque, la reforma de la Avenida Sánchez Prados y la Plaza Nicaragua. Se detuvo en el apartado de la reforma de la Gran Vía, ante las críticas recibidas, indicando que existe la experiencia de que cuando el Gobierno ha reformado una zona que cuenta con numerosos comercios y establecimientos de hostelería se ha demostrado que la actividad pública ha servido como locomotora para la mejora de la economía y creación de empleo. Sobre esta inversión dijo que la defendían sin ningún tipo de complejo.
El apartado de la seguridad, donde también incluyó la frontera y los MENA ocupó una parte importante de la intervención del presidente Vivas. En materia de seguridad estableció una serie de pilares en los que enmarcan su actuación como el respaldar a todos los policías, dejarse guiar por los criterios de los profesionales, fomentar la colaboración ciudadana y mejorar los medios y las dotaciones de personal. En este punto recordó el compromiso del Gobierno para incrementar las plantillas de Policía y Guardia Civil y en el caso de la Ciudad aumentar en 30 agentes los servicios operativos. Anunció el estudio junto a la Delegación de la implantación de un sistema de videocámaras de vigilancia y un programa piloto para la prevención de la delincuencia juvenil.
Hizo un análisis de todo lo que se le pide a la frontera, en el sentido de que sea impermeable, que venga el mayor número de turistas procedentes de Marruecos, que el comercio transfronterizo no produzca tensiones, o que el acceso a las barriadas de Loma Colmenar o Príncipe Alfonso sea fluido. Para Vivas todo esto que se le pide al espacio fronterizo entiende que no se puede conseguir y que para seguir mejorando se debe buscar el atender los criterios de los expertos, pero que es obligatorio poner al día la frontera, controlar los flujos de entrada a nuestra ciudad y recabar la mayor colaboración posible por parte de Marruecos. En el apartado de los MENA marcó tres principios: cumplir con la ley, que la capacidad de acogida no puede ser ampliada y un protocolo de reagrupamiento familiar y de traslado a centros homologados de la Península.
El caso ‘Emvicesa’ también tuvo sus minutos en la intervención del presidente. En este punto indicó que fue el Gobierno quien abortó la lista fantasma, quien puso la denuncia en el Juzgado y puso en marcha un proceso de adjudicación para las 317 VPO a través de sorteo y con absoluta transparencia. Comentó que entre la elección de la comodidad y no hacer nada y ponerse en manos de la Justicia se eligió este segundo camino sin “pararnos a pensar el coste político que tuviera”.
En el tema del paro defendió la política que su Gobierno viene manteniendo hace muchos años y ofreció que en marzo de este año más de 21.000 personas estaban trabajando en Ceuta, 1.500 más que cuando comenzó la crisis económica. Para dibujar la situación del paro en nuestra ciudad mencionó que el 40% de los desempleados tienen escasas posibilidades de insertarse en el mercado laboral fuera de los Planes de Empleo y que desde el inicio de la crisis se había incrementado en 9.000 personas el número de habitantes de Ceuta.






