En poco más de un año se han producido tres incidentes de cierta importancia en el lugar Algunos ya empiezan a llamar a la construcción de la nueva prisión en fuerte Mendizábal “La obra maldita”. Tres accidentes de consideración en poco más de un año y cuatro meses suponen una consistente base para este apelativo.
A comienzos del mes de mayo del año 2010 una fuerte explosión dejó diez heridos de gravedad, uno de ellos terminó muriendo, y supuso un accidente sin precedentes en la ciudad. Más recientemente, a finales del mes de agosto, tres personas de la obra que viajan en un furgón por el lugar cayeron por un terraplén y sufrieron heridas de poca consideración. El último de los sucesos, el que tuvo lugar ayer, se cobró dos heridos leves y supuso un nuevo sobresalto entre una plantilla que no gana para disgustos. Una de las personas que había por las obras ayer afirmaba aquello de “no hay dos sin tres, pero esperemos que ahora llegue la vencida”.





