Es admirable el comportamiento que los ceutíes tienen ante cualquier convocatoria de donación de sangre que se celebra en esta ciudad. Tal es la implicación que se registra en cada campaña, que los propios organizadores de estas recolectas han decidido comenzar la actual por Ceuta, por ser un sitio en el que siempre que vienen se van con los deberes bien hechos. Esta vez, además, llegan con más necesidad de donaciones que otras campañas, al estar los bancos de reserva de sangre de Andalucía (de donde también se abastece la ciudad) bajo mínimos.
Las fiestas navideñas no son el mejor período de donaciones. Entre los viajes, las compras y las idas y venidas, la gente se olvida de donar y, claro, las reservas bajan.
Por eso, este miércoles, los ceutíes tienen que volver a dar ejemplo y acudir al Teatro del Revellín durante la mañana a tender su brazo al prójimo. Porque nunca se sabe cuándo podemos necesitar una transfusión y seguro que, de pasar, tendremos sangre donada por otros para ayudarnos. Pero, sobre todo, debemos ir a donar porque es un acto de civismo que dice mucho de nuestra sociedad y que nos define como buenos ciudadanos. Algo que, con los tiempos que corren, es mucho decir.
No hay que tenerle miedo al covid al acudir a donar. Las medidas sanitarias son elevadas y los propios sanitarios se encargan de que todo se mantenga en orden en este sentido. Así que no hay excusa que valga. Este miércoles hay que sacar hueco de la agenda y guiar los pasos hasta el Revellín. Son diez minutos lo que se tarda y la ayuda que se aporta es de un valor incalculable.






