Tres fueron los juicios celebrados ayer en el Juzgado de lo Penal relacionados con delitos concernientes al ámbito familiar. En los tres casos, el juez se vio en la tesitura de absolver a los acusados por la llamada “retirada de la acusación”, debido a que las víctimas rehusaron realizar declaraciones.
En el primero de los juicios, referente a un caso de “malos tratos y quebramiento” de orden de alejamiento, acusado y víctima se atuvieron a su derecho de guardar silencio, alegando esta última el mantenimiento de una “relación sentimental anterior”. En el transcurso del juicio, el fiscal mantuvo la imputación, mientras que la acusación particular procedió a retirarla. Finalmente, llegada la hora de la resolución, la jueza dictó la absolución del acusado.
El segundo de los juicios, resuelto por conformidad y con absolución del acusado, trató de un caso de amenazas en el ámbito familiar. La víctima se acogió al derecho de no declaración, en tanto que el acusado no asistió a la vista. De este modo, sin pruebas con las que acusar, la jueza resolvió a absolver al acusado.
El supuesto delito por el que se celebró el último de los juicios celebrados ayer en el Juzgado de lo Penal se trataba de coacciones en el ámbito familiar. A pesar de que la víctima declaró que el acusado se había presentado en su domicilio de ella a la fuerza, optó por no realizar la acusación y de ese modo quedó retirada la denuncia. El acusado tampoco declaró por lo que no recibió pena alguna y fue absuelto por la jueza.





