La Comunidad Hindú de Ceuta se reunió ayer en el restaurante El Cielo de la ciudad para celebrar su tradicional almuerzo con motivo de la celebración del Diwali. Una tradición que se escribe con nombre propio en esta ciudad y que, desafortunadamente, llevaba dos años sin poderse desarrollar a causa de la pandemia. Algo que, sin duda, acrecentó las ganas de festejar de los asistentes, cerca de un centenar de personas entre pequeños y mayores.
Una fiesta especial, donde la alegría se colaba por todos los rincones un restaurante que se volcó con el evento. Los más pequeños jugaban, compartían vivencias y se empapaban de una costumbre muy arraigada en su cultura.
Los más mayores, por su parte, se mostraban emocionados, viviendo con alegría la Fiesta de las Luces; el triunfo de la luz ante la oscuridad.
La Comunidad Hindú hizo gala de sus costumbres, compartiendo todo tipo de elaboraciones culinarias típicas de su gastronomía y completando el menú con algunos platos locales con el fin de fusionar culturas, tal y como es propio de un lugar como Ceuta, donde conviven personas de diferentes culturas.
Los bailes también tuvieron su espacio, así como otras costumbres como la de escribir un deseo en un papel para luego lanzarlos al mar. No faltó un detalle. Pero, sobre todo, lo que no faltó, fue ilusión, cariño y familia.
Una vez más, la querida Comunidad Hindú de Ceuta fue un ejemplo de convivencia y bondad, deseando a los habitantes de la ciudad un feliz Diwali, un futuro de prosperidad y un año próximo en el que la pandemia haya quedado atrás pudiendo volver a celebrarse reuniones como este almuerzo sin tener que pensar en el coronavirus. Gracias por los buenos deseos, ojalá se cumplan.






