El Pleno acordó ayer a propuesta de Caballas encargar a Procesa que elabore, en un mes, “un diagnóstico detallado y exhaustivo de todas y cada una de las trabas que impiden que el comercio electrónico se pueda desarrollar con normalidad en nuestra ciudad para, a partir de ahí, iniciar las negociaciones de los pertinentes convenios con los organismos públicos afectados, así como implementar otras medidas complementarias que se pudieran aplicar en orden a dotar al comercio electrónico en Ceuta de la fluidez de la que goza en el conjunto de la España peninsular.
Sin duda, se trata de un problema mayor, que afecta a los ciudadanos y que deja a la ciudad muy limitada en algo que hoy en día cada vez tiene más peso en el resto de España, donde las compras por Internet van en aumento y donde la comodidad de poder comprar y devolver cosas sin moverse del sofá forma ya parte de la vida diaria de todos.
Una realidad que, además de todas las limitaciones que genera, provoca entre la población un sentimiento de aislamiento nada agradable y una sensación continua de no tener las mismas comodidades que el resto de españoles. Sin mencionar lo relacionado con el tema monetario, porque comprar, cuando se puede, de forma virtual sale más caro si se hace desde Ceuta Algo que se han agravado con la entrada en vigor de la obligación de tributar también por los envíos de valor inferior a 22 euros. Impera pues un cambio urgente, si queremos que Ceuta sea la ciudad que esperamos.






