{jaimage crop="TC" /}Su vinculación con el fútbol es similar a la de un joven de su época, es decir, desde pequeño se aficionó por esta modalidad deportiva y convirtió la misma en algo más que una droga.
Desde prebenjamines, cuando se enfundó por primera vez la elástica del San Agustín, jugó como federado hasta la etapa de juveniles, alternando en las posiciones de central y lateral derecho. En la categoría de aficionados decidió cambiar sus colores y defender a clubes como el Velarde o el O’Donnell.
Pero su pasión por el fútbol no se reduce a su etapa como jugador sino también se extiende al banquillo ya que lleva quince años como técnico. Se estrenó en los infantiles de la Asociación Deportiva Ceuta y luego regresó a su “casa”, el San Agustín, donde ha entrenado desde prebenjamines hasta la Liga Nacional de Juveniles.
Sergio Ramos Peula, que fue cuatro años seleccionador de alevines de fútbol-7, acaba de extender ahora su relación con el deporte rey al hacerse cargo del Comité de Entrenadores, un puesto que compatibiliza con el de coordinador de deportes del San Agustín, es decir, su vida está rodeada de fútbol y más fútbol.
–¿Me equivoco si digo que no sabrías vivir sin el fútbol?
–No, desde pequeño jugaba a este deporte, luego he sido entrenador y ahora dirigente, es decir, fútbol por todos los lados.
–¿Por qué decides hacerte cargo del Comité de Entrenadores?
–Acepté un ofrecimiento de la junta directiva de la Federación de Fútbol porque este cargo llevaba dos años sin ningún responsable, tras la salida de Mariano Díaz Mesa. Me pareció una oportunidad única e importante para el buen desarrollo de los clubes.
–¿Cómo te encuentras el Comité en los primeros días?
–Un poco acomodado y con la necesidad de cambios a nivel formativo, motivo por el cual mi primera decisión fue efectuar cursos de formación, llevándose a cabo uno de monitor base y en la actualidad otro de entrenador de primer nivel de fútbol y fútbol-sala, teniendo muy presente que el entrenador debe estar siempre en proceso de aprendizaje.
–¿Qué tal las últimas jornadas de entrenadores?
-Se plantearon con el fin de que el entrenador adquiera experiencia, vivencias y formación pero en el lado negativo hay que resaltar la escasa participación de las personas vinculadas con el fútbol.
–¿Qué es necesario inculcar en los clubes?
–Hace falta un cambio notable para obligar a que todos los clubes tengan la figura del entrenador como condición imprescindible para sacar un equipo, ya sea con monitores hasta infantiles y de ahí en adelante con un entrenador titulado, es decir, se pretende que las personas responsables de los equipos estén cualificadas tanto deportiva como académicamente, ya que consideramos que es el pilar.
–¿Y qué es necesario eliminar?
–La imagen de que cualquier persona puede ser entrenador, es decir, un técnico debe tener unos principios básicos que van desde los valores hasta la formación académica, pasando por motivación y entusiasmo para desempeñar esa labor.
–¿Hay mucho camino por recorrer en este ámbito?
–Sí, hay que seguir enfocando el Comité desde el punto de vista formativo. En esta ciudad tenemos 135 monitores y alrededor de 150 entrenadores en los tres niveles, tanto de fútbol como de fútbol-sala.
–¿Qué lectura haces de esta cifra?
–Es un número suficiente para que todos los clubes posean la figura del entrenador en sus banquillos, aunque siempre continuaremos haciendo cursos de monitores y entrenadores.
–¿Te ha ayudado tu etapa como coordinador de deportes en el San Agustín para este nuevo cargo?
–Indudablemente porque en el San Agustín me he formado tanto académicamente como personal y profesionalmente, por lo que la labor que llevo desempeñando en los últimos quince años como técnico y desde hace cuatro como coordinador me ha servido para adquirir experiencia en el mundo del deporte en general.
–Me imagino que valorarás mucho la cantera agustiniana ¿No es así?
–Sí porque en este colegio he desarrollado toda mi vida y al igual que me he formado aquí es la línea que pretendo seguir como coordinador del centro, es decir, basándonos en los valores del respeto, el sacrificio y el trabajo. El San Agustín sigue siendo uno de los clubes que más equipos aporta a nuestro fútbol trabajando desde prebenjamines hasta juveniles en ambas modalidades.
–¿Qué aspectos caracterizan el trabajo de este centro?
–Es un referente tanto a nivel competitivo como a nivel institucional ya que siempre intentamos enseñar a los niños a competir respetando los principios básicos de cualquier deporte, resumidos en que no todo vale para ganar.
–¿Satisfecho de tu etapa como entrenador?
–Sí, he tenido la suerte de poder llevar equipos de primer nivel competitivo y, de igual forma, conjuntos que requerían una formación básica desde el inicio, consiguiendo los objetivos previamente establecidos desde lograr un título de liga hasta enseñar a los pequeños a sacar de banda.
–¿Qué es lo más difícil para un técnico?
–Saber tomar las decisiones oportunas, sobre todo en la formación del alumno ya que considero que el entrenador debe ser un espejo para todos los futbolistas de su equipo.
–¿Qué me dices de la relación árbitro y entrenador?
–El árbitro es imprescindible, por lo que todos tenemos que respetar sus decisiones, sean equivocadas o acertadas, castigando de manera contundente a aquellos entrenadores, monitores o personas que superan la línea del respeto hacia los colegiados.
–¿Eres partidario de una mayor dureza en las sanciones?
–Cuando hablamos de sanciones sobre adultos deben ser contundentes ya que considero que no hay ningún motivo justificado para poner en duda las actuaciones arbitrales.
–¿Ya has abandonado tu etapa como seleccionador?
–Fue una época muy gratificante, sobre todo muy formativa a nivel personal porque tuve la oportunidad de competir contra los mejores jugadores del país y eso me ha enriquecido a nivel profesional y me ha permitido adquirir experiencia.
–¿Ha dado Ceuta un buen paso adelante en materia de selecciones?
–Sí, Ceuta ya sabe competir a pesar de no estar en igual de condiciones que el resto de las autonomías, por lo que los resultados de los últimos años están siendo muy parejos con los rivales. Se han eliminado muchas diferencias porque hay una mayor compenetración entre seleccionadores y entrenadores de los clubes, lo cual es básico, y hay más apoyo de la Federación a nivel de instalaciones, lo cual hace que nuestras selecciones y clubes estén mejor considerados deportivamente.
–¿Tan positiva ha sido la evolución del fútbol local?
–Sí, independientemente de los buenos resultados obtenidos sobre todo en el fútbol-sala, lo importante es que los seleccionadores nacionales siempre tienen en sus listas a jugadores ceutíes, lo cual es algo significativo de que el fútbol ceutí ha ganado en calidad.
–¿Te ves dejando de ser entrenador?
–No, independientemente de los cargos que ostento como presidente y coordinador, la labor en el banquillo es necesaria en mi vida por todo lo que me aporta. Esta última temporada he ejercido como entrenador del San Agustín de cadetes y a pesar de ser un equipo formado con jugadores de primer año hemos optado a todos los títulos hasta finales de la campaña.
–¿Qué ha sido lo más duro de este año en el banquillo?
–La toma de decisiones duras que hemos tenido que llevar a cabo por circunstancias que se han dado durante el campeonato ya que tenemos como primera premisa en el colegio el valor del respeto ante cualquier situación o persona.
–¿Cómo se presenta la próxima temporada?
–Seguiré al frente del equipo de cadetes con la ayuda de Damián Martín y Paco Palomino para intentar lograr los mayores éxitos posibles.
–¿Y a nivel del Comité de Entrenadores?
–Mi primer objetivo es que todos los clubes tengan en sus filas a un entrenador que esté preparado tanto académicamente como educativamente. La condición de que los entrenadores hayan sido jugadores en etapas anteriores es una ventaja importante porque te otorga experiencia en determinados aspectos.
–¿Algo que agradecer?
–Sí, el apoyo y la confianza que siempre me aporta la comunidad de padres agustinos así como la oportunidad que me ha dado la Federación de Fútbol.






